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En Cantabria se encuentra Santillana del Mar, que es un pueblo medieval con mucha afluencia turística. A lo largo de un año, esta villa ha conseguido superar los 986.000 visitantes, por lo que es uno de los pueblos medievales más visitados de todo el país. Tan solo tiene apenas 4.000 habitantes, y eso dice mucho de sus dimensiones. Aun así, tiene un casco histórico muy bien conservado, que es uno de sus mayores potenciales para ser considerado uno de los mejores pueblos medievales de España.
Las calles son empedradas y tienen unas cosas muy llamativas. Algunas todavía mantienen sus escudos nobiliarios para recordar su historia. Es un lugar muy tranquilo, que se ha convertido en un destino perfecto para quienes adoran la historia y la relajación. A pesar de tener tantos turistas anuales, cuando se va allí se suele gozar de mucha tranquilidad.
Tienen mucha historia
Esto es algo innegable, y uno de sus símbolos más importantes es el Castillo de Vispieres, o mejor dicho, sus restos. Es un antigua fortaleza de la época medieval, que se data del año 998. Habría sido la torre defensiva del lugar durante los siglos XIV y XV, y aunque ahora solo quedan vestigios de mampostería, es un testimonio importante de lo que fue el pueblo en el pasado, y esto es un atractivo muy grande.
La Capilla Sixtina del arte rupestre
Así es como denominan algunos a la Cueva de Altamira, que es declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde el año 1985. Allí se encuentra una gran belleza y calidad rupestre de las pinturas paleolíticas, en las que destaca el bisonte tumbado . Ahora el acceso a la cueva original está bastante controlado y restringido para conservarlo bien, pero han hecho una réplica exacta y una gran exposición sobre todo este tema.
Por lo tanto, se puede considerar a Santillana del Mar como un destino histórico y cultural perfecto para la gente que ama la historia y también quiere gozar de la tranquilidad. Y lo bueno para ellos es que no se espera que el turismo caiga en los próximos años, sino todo lo contrario. Lo único, puede ser que algunos vecinos estén un poco incómodos con tantos visitantes, pero la verdad es que suelen respetar bastante a los locales. Además, es un tipo de turismo diferente la de otras zonas de España y no se generan grandes bullicios.