Coto Matamoros, colaborador habitual de Defensa Central, ha estado en nuestro canal de YouTube para valorar lo que dio de sí el Real Madrid - Getafe. El conjunto blanco volvió a caer derrotado, siendo este un auténtico pinchazo en toda regla.
El popular televisivo ha puesto en el foco a Álvaro Arbeloa y cree que tendría que dejar el cargo cuanto antes, llegando al punto de que le da la razón a Gerard Piqué: "Si Arbeloa tuviera vergüenza, se iría. Esto es lo que tiene hacer experimentos a mitad de temporada. No tiene trayectoria, no tiene nada y es un tipo que no está contrastado con nada. De verdad, creo que el Madrid no tiene entrenador. He visto a un cono, me fastidia darle la razón a Piqué", afirmó.
Acto segudio, Coto Matamoros dio nombres propios y señaló a varios jugadores: "Lo de sacar a Thiago ha debido de ser un sacrificio satánico. No tiene categoría ni de jugar en segunda y lo saca en el Bernabéu. Lo de sacar a Carvajal es para que Arbeloa se dedique a otra cosa. Lo del centro del campo es una broma, Gonzalo... pues bueno, es la herencia de Xabi Alonso. No entiendo como le siguen poniendo de titular. ¿A qué lo sacas, a ver si le rebota el balón en una rodilla? esto es para que dimitan todo. Vergonzoso es poco", resaltó.
Así pues, está claro que el protagonista de esta noticia considera que el estado es crítico y está convencido en que el club blanco no va a ganar absolutamente nada en el presente curso. Si se cumple su predicción, será la segunda campaña en blanco.
Momento delicadísimo
El panorama y el contexto que atraviesa el Real Madrid es francamente preocupante, debido a que las sensaciones no son las mejores en absoluta. La imagen del equipo no mejora ni progresa, por lo que hay motivos para ser pesimista con lo que se avecina próximamente. En menos de dos semanas... viene el Manchester City de Pep Guardiola.

El madridismo cuenta con muchas razones para estar enfadado y pensar como Coto Matamoros, tertuliano de nuestro canal de YouTube. Habrá que ver la manera en la que se acaba el presente curso, pero las sensaciones no invitan a ser optimista. La masa social está resignada y, sobre todo, decepcionada. Lógico y normal.