Los dos se saludaron, fueron muy cordiales, pero ninguno de ellos quiso tocar el trofeo, por superstición. “Mejor no la tocamos, por si acaso”, comentaban ambos. Flick venía de hablar en sala de prensa y Alonso tenía que ir después del acto. Ambos tienen una buena relación y la admiración es mutua; además, se conocen desde hace tiempo.
Por eso mismo, el duelo de mañana va a ser muy interesante. Cada uno tiene su estilo y pueden hacerse mucho daño. Y es una final, por lo que puede pasar de todo en este Clásico. Los dos entrenadores se han mostrado muy optimistas en sus respectivas ruedas de prensa, porque creen en sus jugadores y en el trabajo que están realizando en este inicio de temporada. La prensa coloca al Barcelona de favorito, pero en los Clásicos nunca se sabe lo que puede pasar.
🤔 ¿Y cómo se prepara una imagen que va a dar la vuelta al planeta fútbol?
— RFEF (@rfef) January 10, 2026
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Un partido abierto
Es lo que esperan los entreandores, que no quieren que haya ningún exceso de confianza en sus equipos. "Son 90 minutos para jugar el uno para el otro y como equipo. Es lo que quiero ver en una final (...) ¿Superioridad del Barcelona en finales? "Un Clásico es un partido completamente diferente. Nosotros miraremos de dar lo mejor para ganar mañana. Esto va de jugar el partido y nos centramos en esto", fueron algunas de las frases que dijo el técnico alemán.