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Kylian Mbappé quiere marcharse del PSG. Unos pocos meses le han bastado para darse cuenta de que no han cumplido nada de lo que le prometieron. No es el líder del vestuario, se siente incómodo jugando de delantero, y considera que el equipo no se ha reforzado en el mercado para aspirar a la Champions: "Nos equivocamos y yo el primero", le dijo a su familia.
En Defensa Central publicamos el pasado 4 de octubre que Mbappé estaba arrepentido de haber renovado su contrato con el PSG. Fue una decisión apresurada y ahora se siente desplazado de los focos tras el gran comienzo de temporada de Erling Haaland en la Premier League. Algo que no habría experimentado en el Real Madrid.
La noticia sobre su intención de abandonar el PSG no ha pasado desapercibida en Valdebebas. RMC Sport, L'Équipe, Le Parisien y Marca son algunos de los medios que han desvelado el deseo incluso de salir en el próximo mercado invernal. Posibilidad remota, sí, pero que refleja el momento que atraviesa Mbappé.
Florentino Pérez ya se veía venir que esto iba a suceder. No se puede rechazar al Real Madrid y el francés se dejó influenciar por todos los actores de la operación. El Emir de Catar, el presidente de la República, y hasta miembros cercanos de su familia que le aconsejaban seguir varios años más en París.
Futuro incierto
Hay que decir que el presidente nunca le cerró la puerta de manera definitiva a Mbappé. Le dolió esa traición del jugador a última hora, cuando todo estaba encaminado, pero nadie le dijo al futbolista que sus posibilidades de jugar en el Real Madrid habían terminado para siempre.
"La vida da mil vueltas y nunca se sabe", explicaron en su momento fuentes próximas al club a DC. Un discurso que mantienen hoy, pero mucho debería cambiar el panorama para considerarle de nuevo una prioridad. A Florentino no le gustó en absoluto la arrogancia de Kylian en asuntos como los actos promocionales de la selección. El tiempo al final lo pone (y pondrá) todo en su sitio.