Nacho es todo un emblema en el Real Madrid. Su actitud, su compromiso, su entrega, siempre ha estado dispuesto a ayudar al equipo.
Una temporada más, el Real Madrid se ha reforzado con grandes jugadores. En esta ocasión, han sido Tchouaméni y Rüdigger las nuevas incorporaciones, un centrocampista y un central.
En el caso del alemán supone un jugador que llega para ser titular, lo que significa más competencia para un Nacho que pese a ello, volverá a ser fundamental para Ancelotti, y seguro que tiene muchos minutos.
Por algo es una leyenda del club. Hay que tener en cuenta que es el único One Club Man que tiene ahora mismo el Madrid, o lo que es lo mismo, el único hombre de un sólo club. (El Madrid ojea el mercado)
Sin duda, es algo muy difícil en el Real Madrid. La exigencia en un equipo tan grande como son los blancos, hace que no sea fácil pasar del Castilla al primer equipo, o seguir como veterano, rindiendo al nivel que se pide.
Pero Nacho no piensa en salir de la entidad blanca. Tiene este título honorífico, y no quiere perderlo bajo ningún concepto, por lo que sigue apostando por su continuidad en el Bernabéu.
Sabe que no será titular. Tiene a 3 centrales como Militao, Rüdigger y Alaba por delante de él, pero hay que recordar que su polivalencia le ha llevado a jugar también como lateral derecho e incluso izquierdo.
Eso le hace ser una pieza tan clave para cualquier entrenador. Sabe que no partirá de inicio, pero nunca eleva la voz, y a lo largo de la temporada siempre tienen que recurrir a él, y siempre ofrece a un gran rendimiento, sea en la posición que sea.
Arrancará una nueva temporada defendiendo el escudo del Real Madrid, y su gran deseo es retirarse sin haber vestido ninguna otra camiseta, lo que sería histórico para él y para el club.
De hecho, es algo que sólo lograron Zárraga, Camacho, Chendo y Sanchís, nombres míticos del madridismo a los que podría unirse Nacho, su objetivo por lo menos es ese.