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La llegada de Xabi Alonso como nuevo entrenador del Real Madrid vaticinaba cambios desde su misma instauración. Así ha ocurrido gracias a la modificación, más que notoria, de la fisionomía del vestuario del Santiago Bernabéu. El primer equipo blanco ha solucionado en gran medida la carestía de efectivos en la zona defensiva e incluso incorporará a un centrocampista después del Mundial de Clubes.
Si bien es cierto que el míster de Tolosa habría sugerido aún más fichajes en las oficinas de Valdebebas, hacer efectivas dichas contrataciones requieren mucho más tiempo del inicialmente previsto... además de la activa imposición de un estrecho límite financiero habida cuenta de la abultada inversión realizada en los tres fichajes confirmados oficialmente.
Por eso Xabi Alonso ha decidido trabajar, desde su primer entrenamiento el pasado 9 de junio, con los futbolistas en los ideales básicos de sus esquemas tácticos. Las dos semanas que ha tenido para preparar el debut mundialista no han sido suficientes para que sus nuevos pupilos comprendan la totalidad de la idiosincrasia táctica que le granjeó tanta fama en el Bayer Leverkusen, pero sí ha instruido algunos conceptos básicos.
Esencia táctica
En ese sentido, Xabi Alonso espera que sus futbolistas apliquen tres de las especificaciones trabajadas con ahínco durante las dos últimas semanas. Sin duda alguna la más importante combina dos elementos que han brillado por su ausencia en la temporada 24/25: posesión de balón y verticalidad. La mentalidad ofensiva de los jugadores blancos, así como el dominio de la pelota para ser protagonistas en el partido, es la base de cualquier directriz táctica que pueda ofrecer Xabi Alonso.
Al mismo tiempo, el entrenador tolosarra ha dejado claro que la presión adelantada regresa como imposición clave en los automatismos defensivos. Lejos de mantener el sistema creado por Carlo Ancelotti, su sucesor en el cargo ha dejado claro que la presión en campo contrario debe hacerse al unísono, moviendo todo el bloque con la mayor rapidez y uniformidad posible. El objetivo es evitar fisuras en la formación, tanto por dentro como por fuera, que den la ventaja táctica al rival.

Otra forma de entender el mismo deporte
Además de ofrecer una mentalidad eminentemente ofensiva, Xabi Alonso ha dejado una última instrucción a sus pupilos para el primer patrido en el Mundial de Clubes: el juego por banda. El míster de Tolosa considera que, con los laterales que tiene a su disposición, se puede abrir y profundizar el campo en múltiples sentidos: no solo para colgar centros, sino para hilar jugadas apoyándose en esos defensores e incluso sumándoles al ataque esporádicamente.
Así las cosas, Xabi Alonso ha modificado en cierta forma el sistema táctico empleado por Carlo Ancelotti hasta la pasada temporada para acomodarlo a sus primeras directrices. Todavía es pronto para implementar por completo su forma de entender el fútbol, pero esos tres conceptos son la introducción necesaria para que el proceso futuro tenga el éxito esperado y deseado.