El Real Madrid machaca al Mónaco por 6-1 y el Bernabéu perdona a Vinicius

El Real Madrid goleó sin piedad al Mónaco en el Santiago Bernabéu por 6-1.

20 de Enero de 2026 22:55
Kylian Mbappé celebra con Vinicius Junior el segundo gol, que nació de una asistencia del brasileño a su compañero.
Kylian Mbappé celebra con Vinicius Junior el segundo gol, que nació de una asistencia del brasileño a su compañero.

La segunda parte ante el Levante fue el espejo en el que se miró Arbeloa para hacer su alineación frente al Mónaco. El nuevo técnico blanco rescató para el equipo titular a Arda Güler y, en el lugar del sancionado Carreras, en vez de meter a Fran García, que era lo esperado, apostó por Camavinga, jugador al que tanto el club como el propio Arbeloa pretenden recuperar para la causa tras un rendimiento demasiado irregular. Lo demás, lo esperado, por supuesto con Vinicius y Mbappé y la presencia de un Mastantuono que, sin Rodrygo, vuelve a coger galones.

El partido empezó con un ambiente completamente diferente al del pasado fin de semana ante el Levante. Apenas hubo algún pito a Vinicius cuando se anunció su nombre por la megafonía del estadio.

Además del perdón de público, también condicionado porque el personal que va a los partidos de Champions no es el mismo que el de la Liga, el inicio del encuentro tampoco tuvo nada que ver con lo que se vio el pasado sábado. El Madrid arrancó con intensidad, con ganas de recuperar la pelota en campo contrario ante un rival, el Mónaco, que no podía hilar más de tres pases seguidos.

Mbappé marcó a los 5 minutos

Por si esto fuera poco, y fruto de ese buen arranque del conjunto blanco, los de Arbeloa se iban a poner por delante en el marcador. Una buena acción de Mastantuono por la derecha, con un toque hacia Valverde, acabó con una pelota hacia la frontal que Mbappé acunó con un disparo tocadito hacia el fondo de la red de la meta visitante. Sin apenas romper a sudar, el equipo blanco ya estaba mandando en el partido. Justo lo que necesitaba.

Doblete de Mbappé

El Mónaco no terminaba de asentarse en el partido. El equipo de Arbeloa era el que dominaba, con todos los jugadores mostrando participativos, activos. Enchufados. Justo lo que se ha echado en falta en muchos partidos del año. Además de la actitud, el Real Madrid también sacó a relucir su calidad. La jugada del 2-0, de hecho, salió de un pase excepcional de Güler, al primer toque, para habilitar a Vinicius en la banda izquierda y este, tras levantar la cabeza, le puso el balón en paralelo a la línea de gol a Mbappé para que el francés anotara el segundo de la noche.

El Real Madrid jugó una buena primera mitad, con personalidad, con ganas y con acierto. Seguramente el mínimo exigible para un equipo de más de 1.000 millones de valoración. Eso sí, el Mónaco, a pesar de que tuvo un tiro al palo, no inquietó prácticamente nada durante los primeros 45 minutos.

Si el partido parecía encarrilado para el Madrid tras lo visto en el primer acto, lo cierto es que el arranque del segundo, con dos goles en 10 minutos, fue definitivamente la sentencia. Y es que el equipo de Arbeloa, en dos acelerones, finiquitó a su oponente y le puso el sello al encuentro.

Kylian Mbappé pide perdón después de marcar el primer gol del partido del Real Madrid ante el Mónaco.
Kylian Mbappé pide perdón después de marcar el primer gol del partido del Real Madrid ante el Mónaco.

Mastantuono logró el tercero y Kehrer regaló el cuarto

Primero fue Mastantuono, con un gran remate cruzado con la pierna derecha, el que puso el 3-0 tras una buena asistencia de Vinicius. Prácticamente a renglón seguido, el conjunto blanco lograría el cuarto de la noche. Esta vez fue fuego amigo, un gol en propia meta de Kehrer al intentar despejar un balón de Vinicius que buscaba el remate de Mbappé. En un abrir y cerrar de ojos, en el minuto 55, el partido estaba totalmente finiquitado.

Vinicius marcó el gol del perdón

El encuentro llevaba un guion prácticamente de película y solo faltaba la guinda. Y esta no podía ser otra que no fuera ver a Vinicius marcando un gol el día de su reconciliación con el Santiago Bernabéu. El brasileño, en una acción en la que fue apurando sus controles mientras se acercaba al área, acabó poniendo el balón en la escuadra de Köhn para colocar la manita en lo alto del Bernabéu. Todo el mundo estaba pendiente de ver cómo celebraba el gol aun siendo el quinto. No hubo ningún gesto hacia el público, ni a favor ni en contra, y sí decidió apiñarse con el resto de sus compañeros para acometer un acto grupal de felicidad.

Bellingham y la celebración de las botellas

Otro de los jugadores que habían sido ‘marcados’ el pasado fin de semana fue Bellingham. El inglés, acusado de ser uno de los culpables de la salida de Xabi Alonso, además de ser señalado por visitar la noche madrileña más de la cuenta, puso el sexto de la noche tras regatear al portero y definir con la pierna derecha. La celebración del inglés, repitiendo el gesto de beber copas, fue su respuesta a esas insinuaciones sobre su vida privada.

Seguramente, ni Florentino esperaba un partido tan ideal como el que se vivió en Chamartín. Más allá de los 3 puntos, los 6 goles, el dinero que paga UEFA por el triunfo, la sensación de reconciliación entre equipo y afición quedó patente. También cono Vinicius, al menos por ahora. Una noche soñada.

Ficha técnica

Real Madrid 6: Courtois; Valverde (Meso 82’), Asencio (Ceballos 46’), Huijsen, Camavinga (Carvajal 76’); Tchouaméni, Arda Güler (Fran García 76’) y Bellingham; Mastantuono (Gonzalo 70’), Vinicius y Mbappé

Mónaco 1: Köhn; Vanderson, Kehrer, Dier, Caio Henrique; Zakaria (Bambia 72’), Teze; Akliouche, Ansu Fati, Golovin; Balogun

Goles: 1-0 Mbappé (5’), 2-0 Mbappé (24’), 3-0 Mastantuono (51’), 4-0 Kehrer (p.p 54’), 5-0 Vinicius (66’), 5-1 Teze (72’), 6-1 Bellingham (83')

Árbitro: Espen Eskås. Amonestó a Bellingham

Estadio: Santiago Bernabéu.