Limak, empresa de la obra del nuevo Camp Nou: "En 10 años hay que derribar, si no puede producirse una catástrofe"

El Barça vuelve a tener líos con la remodelación de su estadio, que lleva ya un retraso considerable

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12 de Enero de 2026 16:40
Las obras del Camp Nou están siendo una auténtica desgracia para el Barça, que podría enfrentarse a un derribo del estadio en la próxima década.
Las obras del Camp Nou están siendo una auténtica desgracia para el Barça, que podría enfrentarse a un derribo del estadio en la próxima década.

Poco le ha debido de durar al Barcelona la alegría por la Supercopa de España lograda este domingo después de derrotar, con altas dosis de buena suerte, al Real Madrid (3-2) en la final disputada en Yeda (Arabia Saudí). Los culés han vuelto a la escena diaria a la que nos acostumbran con sus asuntos domésticos y, por supuesto, para protagonizar otro auténtico lío que, en esta ocasión, tiene que ver con las obras que se están realizando desde hace más de tres años en el Camp Nou. La remodelación está envuelta en miles de polémicas desde que comenzaron a construir el nuevo estadio, que se ha rebautizado como Spotify Camp Nou.

Los problemas persiguen la gestión calamitosa de Joan Laporta, que esta vez podría tener un tema difícil de evadir, como es tan habitual en el controvertido empresario catalán. Porque, según ha desvelado ‘Crónica Global’, la constructora Limak, encargada de las obras del Camp Nou, ha advertido en las últimas horas al Barça del grave deterioro de la estructura que tiene el nuevo recinto azulgrana, especialmente en la primera y segunda grada, afectadas ambas por aluminosis. La compañía turca recomendó en su día derribar y reconstruir el campo, defendiendo que las reparaciones serían insuficientes a largo plazo, pero no encontraron ninguna preocupación del club al respecto. “En 10 años se tienen que derribar”, insisten desde Limak.

Limak ha advertido al Barça de la chapuza que se ha hecho con el nuevo Camp Nou.
Limak ha advertido al Barça de la chapuza que se ha hecho con el nuevo Camp Nou.

El Barcelona, que es plenamente consciente de la situación, no ha reclamado aún las penalizaciones por los retrasos, ya que Limak lleva ya 120 días de demora en su trabajo. Todo ello mientras un ufano Laporta presumía hace meses de haber conseguido unas garantías muy positivas para el club. El Barça dijo haber firmado un contrato donde se castigaban las negligencias de Limak, llegando a imponerle una sanción de un millón de euros por cada día de retraso en la profunda obra del Camp Nou. Hasta el momento, desde la Ciudad Condal no han ejecutado ninguna cláusula contractual para reclamar el dinero a la empresa.

Hay que recordar que Limak fue la constructora peor valorada por los técnicos del Barcelona para las obras del Spotify Camp Nou. La Oificna Técnica del Espai del club la adjudicó, sin embargo, por su propuesta de calendario ambicioso y falta de justificación, que incluía un año en Montjuic y la finalización del nuevo estadio para julio de 2026. La realidad es que los blaugranas ya están jugando en el Camp Nou -hasta la UEFA se lo ha permitido, en otro ejemplo más de una arbitrariedad alarmante-, pero ni siquiera son capaces de poder reunir en el campo a todos sus seguidores, además de apostar por una política de precios excesivamente alta.

Amenaza por derribo

Las obras del Camp Nou, que han sido denunciadas por sindicatos y han tenido diversos altercados -peleas entre los obreros, ratas como espectadores…-, cuentan ahora con el enésimo inconveniente de que, después de tanto tiempo trabajando en una remodelación, el recinto puede venirse abajo tras no haber hecho caso a Limak, que propuso derribar de primeras el estadio para hacer otro desde cero. Esta iniciativa, según defendieron desde la compañía, era más factible a la hora de arreglar y reforzar la vieja estructura. Ahora, los técnicos han vuelto a avisar de que, si no se derriba pronto, se tendrá que hacerlo dentro de 10 años porque, en caso contrario, puede producirse una catástrofe.