Camavinga (23) no quería ser futbolista y empezó haciendo otro deporte: “Me gustaba luchar, a mi madre no y me cambió a fútbol”

Camavinga estuvo muy cerca de tener una vida completamente diferente a la de ahora

06 de Febrero de 2026 14:25
Eduardo Camavinga y su famila en su presentación como jugador del Real Madrid.
Eduardo Camavinga y su famila en su presentación como jugador del Real Madrid.

Eduardo Camavinga sigue siendo uno de los jugadores más prometedores del Real Madrid, a pesar de que en las últimas temporadas está recibiendo muchas críticas por cierto estancamiento. Se esperaba mucho más de él, porque es un jugador que tiene unas condiciones espectaculares. El problema es que le falta tener una personalidad más centrada en explotarse al máximo. 

Posiblemente influya mucho el hecho de que el francés no quiso ser siempre futbolista. Él mismo lo reconoció en unas declaraciones que hizo para The Guardian. "Mi madre no quería que hiciera judo. Quería que jugara al fútbol. Empecé joven, pero al principio no quería. ¿Cómo se dice? ¿El destino? Es gracias a mi madre y a una mujer en la escuela llamada Fátima. Hubo una competencia contra otra escuela y mi equipo ganó la competencia. Fátima habló con mi mamá y le dijo: 'Tienes que meterlo en el fútbol, ​​puede jugar'. A la semana siguiente, me tenía en el equipo", afirmó el futbolista. 

Le cambió la vida

Aunque su crecimiento en el fútbol ha sido gracias a su talento, la insistencia de su madre cuando era pequeño fue clave para la proyección de Eduardo. Si no lo hubiese hecho, es muy probable que Eduardo Camavinga nunca hubiese llegado a ser profesional en el mundo del fútbol. Quién sabe, quizá en judo también podría haber hecho una carrera interesante, pero seguro que habría ganado mucho menos dinero. 

Eduardo Camavinga jugando un partido con el Real Madrid.
Eduardo Camavinga jugando un partido con el Real Madrid.

Quiere triunfar en el Real Madrid

A pesar de que varios medios le sitúan fuera del Real Madrid y no le ven demasiado futuro en el equipo, el jugador sigue pensando en quedarse en la capital española. Obviamente, quiere tener un rol importante en el equipo y no acepta un rol de rotación. Pero eso no quiere decir que se haya rendido en la competencia por jugar más. 

De momento, Álvaro Arbeloa y el staff técnico tienen confianza en él, y también algunas personas del club. Ha perdido algunos apoyos, pero todavía se le ve como un jugador con una proyección ilusionante. Lo que necesita es mejorar en el posicionamiento y en la toma de decisiones. Eso se gana con experiencia, pero también con trabajo táctico y orden. 

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