Cristiano Ronaldo ha tomado la decisión de vender su vivienda más lujosa. El inmueble, que se encuentra Quinta da Marinha (Cascais), era el que había elegido para irse a vivir cuando se retire del fútbol. Pagó la friolera de 19,7 millones de euros por ella, pero el coste final con la obra ha ascendido hasta los 35 millones. El portugués, por un asunto de privacidad, ha decidido vender el terreno de 12.500 metros cuadrados.
Así lo confirma el periodista Adriano Silva en una entrevista para Antena 3: "El presupuesto se ha triplicado hasta los 35 millones de euros. Primero el COVID lo encareció todo, después tuvieron que parar las obras por un tema de licencias y dificultad para encontrar los materiales. Se cambió de empresa. El problema es que hay un hotel enfrente, con un club de golf, y todos los que estén jugando tienen acceso visual a la casa", dijo.

Antes de venderla, el exjugador del Real Madrid intentó comprar el club de golf que hay a escasos metros para poder contar con este terreno y evitar miradas: "La familia del club es una de las más ricas de Portugal y se negaron a negociar. Por eso, Cristiano ha decidido venderla".
La mejor mansión de todo Portugal
La vivienda está a sólo 50 kilómetros de Lisboa y se ubica en una de las zonas más lujosas de Cascais. Dispone de 8 dormitorios, playa privada y piscina infinita. Tardó 3 años en construirse, pero Cristiano no ha vivido en ella porque sigue jugando en Arabia Saudí y por sus planes pasaba mudarse a esta vivienda tras retirarse del fútbol.

Entre otras cosas, la mansión, que ahora se ha puesto a la venta, cuenta con un amplio garaje en el que caben más de 10 coches. Hay que recordar que CR7 es un amante de los vehículos y es propietario de casi una decena, cuyo valor total ronda los 20 millones de euros. También cuenta con cine privado, así como salas de recuperación física y gimnasio.
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El futbolista quiere la máxima privacidad para su familia. Aunque se retire del fútbol, él seguirá viajando por todo el mundo para realizar otros proyectos empresariales y pasará bastante tiempo fuera de casa. Con el hotel de golf al lado, que finalmente no ha podido comprar, muchos podrían pararse a ver la vivienda de cerca.
Veremos lo que ocurre con la mansión, pero no será fácil venderla. Cristiano pedirá, como mínimo, lo que le ha costado. Esto si es que no consigue convencer antes a la familia que ostenta el club de golf para comprarlo y, finalmente, convertir en un búnker la vivienda con la que soñaba disfrutar de su retiro profesional.