El fichaje de Luis Figo por el Real Madrid es uno de los más históricos del mundo del fútbol. Fue un movimiento espectacular de Florentino Pérez, que descolocó por completo al club blaugrana. Allí nunca le perdonaron la traición al portugués, porque era uno de los capitanes del equipo y el ídolo de toda la afición. No entendieron cómo pudo marcharse al máximo rival, y sobre todo después de haberlo desmentido en varias ocasiones cuando había rumores del traspaso.
Uno de los peores momentos de Luis Figo en su vida fueron esos días. No solo por la presión y la tensión que había a su alrededor, sino por lo mal que lo pasaron en su familia y lo que supuso para su vida. Tenía grandes amigos en el Barcelona, y muchos de ellos dejaron de serlo por haber fichado por el Real Madrid. Al final, Figo no solo estaba mal visto en el club blaugrana, sino que también en Cataluña en general.

Descubrió a los verdaderos amigos
"¿El hecho de perder amistades del Barcelona? Tal vez fue bueno porque pensé que eran amigos y no lo eran. Te das cuenta. Cuando pasó, ya no quieren aparecer contigo por cómo se ve en Barcelona. Es complicado, pero lo entiendo. Bueno, no entiendo, pero no me importa. Al final, yo tengo un concepto muy fuerte de la amistad, así que te sorprende; sufres porque tienes una relación con personas que crees que son únicas y no resulta así", reconoce Luis Figo.
El cambio al eterno rival
"En el Barcelona lo tenía todo, pero piensas: 'No es que me vaya a un club de segunda'. Si no hubiera sido el Madrid, quizás no me hubiera ido. Era un reto, una decisión basada en sentirme valorado, en convencerme de que iba a ser una pieza importantísima. Pudo haber sido una cagada, pero no lo fue, gracias a Dios...", explica el futbolista.
When Luis Figo returned to the Camp Nou after betraying Barca and signed for Real Madrid pic.twitter.com/bdZgV5dL1V
— Formula🌵 (@1realFormula) February 7, 2026
Su inicio en el Real Madrid
"Ahora hay más protección. Me sentía como si estuviera dando una conferencia de prensa todos los días. Eso pasa factura. Estábamos empezando a hacer una gira, una nueva idea, estaba la rivalidad, la presión, el precio. No a todo el mundo le gusta, ¿cómo voy a gustarle a todo el mundo? Mi única preocupación era si me pasaba algo físicamente, algún loco. ¿Pero ir a jugar al fútbol? ¡No! En el fútbol no hay por qué asustarse", cuenta la leyenda portuguesa.