Fernando Morientes es uno de los delanteros más emblemáticos del Real Madrid entre finales del siglo XX y comienzos del XXI. Fichado del Zaragoza en 1997, el extremeño formó un tándem glorioso con Raúl González Blanco, pero la llegada de Ronaldo Nazario al Santiago Bernabéu le restó importancia y el brasileño acabó haciéndose con la titularidad de ‘El Moro’. Fue entonces cuando decidió marchase del Madrid, aunque con una pitada mediante que le hizo replantearse su futuro de manera seria. Así lo ha reconocido el propio Morientes durante una entrevista con el pódcast ‘Grito Sagrado’.
“Primer partido de la temporada. Contra el Betis yo salgo, y me llevo una buena pitada. Me preguntaba que qué había hecho yo para recibir aquello… Si yo soy un jugador del equipo y quiero ganarme mi posición aquí. No son diez ni veinte. Es mucha gente”, ha relatado Morientes de primeras para acto seguido explicar la situación que le llevó al límite y a salir del Madrid. “Termina el partido, no le di la mano a nadie; esa pitada me cambia los planes e hizo que me fuera. Tengo entonces una llamada de Ginés Carvajal y me dice si quiero jugar en el Mónaco, del que yo no sabía nada en ese momento”, ha agregado el ex futbolista.
“¿Juegan Champions?, le pregunté. Se había lesionado de gravedad el delantero titular, Shabani Nonda Monda, máximo goleador de la Liga francesa el año anterior”, ha explicado Morientes, que, al recibir una respuesta afirmativa de Carvajal sobre la disputa de los monegascos en la máxima competición continental, no tuvo dudas y viajó en avión de Madrid hasta Mónaco para firmar un contrato por un año de cesión. “Después de firmar, empecé a entrenar”, ha aclarado el mítico ariete, que jugó en Francia en la temporada 2003-2004. Justo en ese curso, los blancos serían eliminados por el Mónaco en los cuartos de Champions, anotando un gol tanto en la ida como en la vuelta ‘El Moro’.
Morientes, un ariete de época
Jugador de área, con gran capacidad de remate y mejor juego aéreo, Morientes fue un ‘9’ clásico que disputó un total de ocho temporadas en el Madrid. Con 272 partidos oficiales disputados, el de Cilleros conquistó tres Copas de Europa, dos Copas Intercontinentales, una Supercopa de Europa, dos Ligas y tres Supercopas de España. Tras su cesión en el Mónaco, volvió al Madrid, pero acabó saliendo de Chamartín en el intermedio de la siguiente campaña, fichando por el Liverpool. Posteriormente, recaló en las filas del Valencia entre 2006 y 2009 y se ‘jubiló’ en el Olympique de Marsella en 2010.
Después de su retirada, Morientes comenzó en la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) un curso de entrenador, labor que compaginó con sus colaboraciones en varios medios de comunicación, como la Cadena COPE y Cuatro. Durante dos temporadas estuvo al frente del Juvenil B del Madrid, pero en 2015 volvió a los terrenos de juego para jugar con el Deportivo Asociación de Vecinos Santa Ana, además de firmar como entrenador del Fuenlabrada, que militaba en la extinta Segunda B. Sin embargo, el cacereño fue destituido antes de finalizar la campaña.