Zinedine Zidane está en buena posición para ser el sucesor de Didier Deschamps en la selección francesa. Salvo sorpresa, el francés se hará cargo del equipo de su país tras el Mundial del próximo verano. Esta es la oportunidad que llevaba esperando desde hace bastante tiempo.
Los madridistas, evidentemente, recuerdan las tres Champions consecutivas que ganó el Real Madrid con él en el banquillo. Es una leyenda de la entidad y es que cuajó francamente bien con el vestuario.

Eso sí, sus inicios no fueron nada sencillo por un tema diplomático o, mejor dicho, burocrático. En 2014, el Centro Nacional de Entrenadores de España presentó una queja porque manifestaban que no poseía todas las cualificaciones necesarias para entrenar en España, llegando incluso a sancionarle durante tres meses. Zidane, ante estas protestas, habló sobre la situación: "Llevo tres años preparando mis credenciales de entrenador en Francia. Podría haberlas completado en tres meses en España. Pero lo que realmente quería era continuar mi formación en Francia. Allí recibí mi formación futbolística y quería formarme como entrenador. Soy francés. Siempre he intentado hacer las cosas al pie de la letra", manifestó a Le Figaro por aquel entonces.
Asunto de Estado en Francia
Este asunto, incluso, llegó a Thierry Braillard, Secretario de Estado de Deportes Francés, que, como era de esperar, salió en defensa de Zizou: "Esta sanción me parece sorprendente. No veo por qué lo que es posible en Francia no lo sería en España. Estamos ante alguien que obtuvo su DEPF (Diploma de Entrenador Profesional de Fútbol) y que no puede entrenar profesionalmente. Es sorprendente", apuntó.
Zidane puede que esté ante un gran reto
Lo cierto es que Zidane puede que esté ante un grandísimo reto como entrenador. Su ilusión después de culminar su segunda etapa en el Real Madrid siempre fue llegar a la selección francesa y parece que está bastante cerca de conseguirlo. Algunos medios ya lo dan por sentado y es que hay quien apunta que éste fue el motivo por el que no se convirtió en el sucesor de Xabi Alonso en el Real Madrid. Florentino Pérez, indudablemente, le tiene las puertas abiertas a la casa blanca. Lógico y normal, puesto que es una de las personas más importantes que han pasado por la institución.