La villa medieval perfecta para una escapada y comer cordero: 1.000 habitantes, iglesia declarada Monumento Nacional en 1931 y casas de piedra caliza

Sepúlveda es la villa medieval ideal para comer el mejor cordero en España

El pueblo medieval con un castillo gótico ideal para dormir en verano: 100 habitantes, construido en el siglo XIV, a los pies de un Parque Natural y un pozo de 30 metros de profundidad

La villa medieval perfecta para una escapada y comer cordero
La villa medieval perfecta para una escapada y comer cordero

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Sepúlveda se ha convertido en uno de los mejores destinos para realizar una escapada y disfrutar. En primer lugar de su historia y su arquitectura, pero también para degustar un buen cordero. Una combinación perfecta que va a conquistar a todos los visitantes.

Esta localidad de Segovia está situada en el entorno del parque natural de las Hoces del Río Duratón. Tiene escasos 1.000 habitantes y es una de las joyas imprescindibles del interior de la península ibérica. Entre otras cosas porque los primeros datos sobre la ocupación de este pueblo hacen referencia a la II Edad del Hierro.

El mejor lugar para comer cordero

Es cierto que a nivel histórico y arquitectónico es una delicia, pero muchos ponen por delante el cordero. Sepúlveda es considerada la "Catedral del Lechazo Asado", una referencia para degustar este plato. No hay mejor entorno que hacerlo en un pueblo medieval.

El secreto está en sus hornos de leña tradicionales, en los que se prepara el cordero. Lo único que se necesita para hacer la elaboración, además del protagonista principal, es agua, sal y las brasas. Eso hace que tenga un sabor espectacular y que muchos acudan a disfrutar de esta experiencia gastronómica.

Un pueblo medieval de casas de piedra

Con el estómago lleno ya no hay excusa para no dar un paseo por Sepúlveda, disfrutando de este pueblo medieval. Destacan las casas de arquitectura tradicional castellana. Son rústicas y robustas, diseñadas para soportar el frío en invierno con fachadas de piedra caliza, muros anchos, techos de teja árabe y detalles estructurales de madera.

Merece la pena visitar la Casa de las Conchas, que tiene un balcón rodeado de escudos y conchas talladas. También la Casa solariega de los González de Sepúlveda, cuya fachada posterior es el castillo. O entrar en el antiguo barrio de la Judería a través de sus arcos apuntados de ladrillo

Una iglesia declarada Monumento Nacional

Son numerosas las iglesias que hay en Sepúlveda como la de San Bartolomé, la de Santiago o la de Nuestra Señora La Virgen de la Peña. Pero entre ellas destaca la iglesia de los Santos Justo y Pastor actual sede del Museo de los Fueros.

Se trata de una construcción románica de los siglos XII y XIII y que es Monumento Nacional desde 1931. Se situaba dentro de la muralla que protegía Sepúlveda y se cree que era la más importante en la época de máximo esplendor de la villa.