Álvaro Arbeloa parece no salirse del carril que él mismo se ha marcado desde que llegó al banquillo del primer equipo del Real Madrid. Sus matices a la hora de hacer las alineaciones son mínimos, en esta ocasión, la presencia de Camavinga como lateral izquierdo, en lugar de Carreras, fue lo más destacado del once titular. Mastantuono está claramente por delante d Brahim y Rodrygo y en la medular, Ceballos sigue sin contar con la confianza del entrenador para arrancar un partido. Si con Xabi Alonso era casi imposible acertar una alineación, con Arbeloa se ha convertido en algo relativamente sencillo.
Ocasión del Rayo
Después de que el público del Bernabéu mostrara cierto descontento con los suyos en forma de pitos, especialmente para Vinicius, el partido arrancó con susto para los de Arbeloa. Una internada de Akhomach en el área del Madrid, con una pasividad exagerada de la defensa blanca, acabó con un remate del jugador vallecano que se marchó cerca del palo de la meta de Courtois. Una ocasión muy clara para los visitantes y que hacía recordar el desbarajuste defensivo de Lisboa.
Lesión de Bellingham
Si hay un mal que viene destrozando al Real Madrid en los últimos años ese es el de las lesiones. Hoy le tocó a Bellingham. El inglés notó un pinchazo fuerte en la parte posterior del muslo cuando intentó cazar un balón largo que le puso Mastantuono. La ‘pedrada’ fue instantánea. Nada más sentirlo se fue al suelo y ya sabía que no iba a poder seguir jugando. A falta de pruebas, varias semanas de baja no se las quita nadie.
Golazo de Vinicius
Tras la mala noticia de la lesión del inglés, el Bernabéu iba a cambiar su cara gracias al golazo de Vinicius. El brasileño, partiendo desde la izquierda, fue capaz de ir acariciando la pelota con mimo, escondérsela a los rivales para ponérsela en la derecha y, desde ahí, darle la dirección exacta para clavarla cerca de la escuadra. Un gran gol. Si alguien esperaba una celebración en la que recriminaría algo al público, al revés. Se agarró el escudo, le dio un beso y alzó los brazos. Todo muy bien medido, una forma de reconciliación evidente.

A pesar de ir mandando en el marcado, lo cierto es que el Madrid volvió a tener esos momentos de desconexiones que tanto molestan al Bernabéu. De hecho, tras unos 15 minutos a buen nivel, el Rayo pudo respirar algo, los de Arbeloa bajaron algo el pistón… y eso les valió algún pito extra cuando ya parecían prácticamente apagados.
Empate del Rayo
Un primer tiempo correcto por parte de los de Arbeloa dio paso a un arranque de segundo tiempo catastrófico. El Rayo Vallecano iba a poner el empate gracias al tanto de De Frutos en el que tanto Valverde como Tchouameni quedaron retratados. Los dos centrocampistas, que actuaban como defensas en la jugada, fueron anticipados por los jugadores del Rayo y llegó el 1-1 con el consiguiente enfado del público del Bernabéu.
Mbappé. al larguero
El Real Madrid acusó el golpe del gol. De hecho, el partido se abrió más de lo esperado y el gol podía caer en cualquiera de ambas porterías. De hecho, Ratiu tuvo el 1-2 en una contra en la que llegó a ponerse delante de Courtois, pero la pierna salvadora del meta belga fue, como casi siempre, decisiva para evitar un mal mayor. Los blancos también tuvieron una opción muy clara, una cabalgada de Mbappé, en la que llegó a esquivar al portero del Rayo pero, a la hora de definir, se topó con el larguero al disparar con la pierna izquierda.
Ciss, expulsado
El partido entrada en sus 10 minutos finales con todo en el aire. Ciss hizo una entrada criminal sobre Ceballos al tobillo, con riesgo de lesión muy grave. La roja fue de libro. Los de Arbeloa tenían que tocar arrebato para salvar los tres puntos ante un rival diezmado.
El Madrid estaba con 5 delanteros en el campo. Mbappé, Vinicius, Rodrygo, Brahim y Gonzalo. Todos. Los nervios estaban a flor de piel. El colegiado dio 9 minutos de descuento y las ocasiones empezaron a sucederse. Camavinga, de cabeza, al palo. Brahim contra los guantes de batalla. Opciones había, pero faltaba el acierto para embocarla.
Mbappé, gol salvador
El encuentro llegaba al minuto 97 y, tras un descuento de locura, Mendy le iba a pegar una patada a Brahim en el pecho para tumbarle. Un penalti clamoroso que el colegiado tuvo que pitar. Y así lo hizo. Después de unos segundos de suspense, con Rodrygo quedándose con la pelota, dieron paso a la aparición de Mbappé para anotar desde los 11 metros el gol de la victoria. El francés, con tranquilidad, decidió disparar hacia su zona izquierda y sorprendió al meta vallecano, Batalla. Le engañó y, con ello, le hizo ganar al Real Madrid tres puntos de oro en un partido que tuvo de todo. El fútbol sigue siendo mejorable, las desconexiones le siguen costando goles en contra pero, al menos, los puntos se salvaron en esta ocasión.
Ficha técnica
Real Madrid: Courtois; Valverde, Asencio (Ceballos 46’), Huijsen (Alaba 76’), Camavinga; Güler (Rodrygo 77’), Tchouameni, Bellingham (Brahim 10’); Mastantuono (Gonzalo 60’), Mbappé y Vinicius
Rayo Vallecano: Batalla; Ratiu, Lejeune, Mendy, Chavarría; Ciss, Gumbau (Pedro Díaz 55’), Akhomach, Isi, Álvaro; y De Frutos
Goles: 1-0 Vinicius (15’), 1-1 De Frutos (48’), 2-1 Mbappé (99')
Árbitro: Díaz de Mera. Amonestó a Gumbau, Chavarría, Isi, Ceballos, Óscar V. Expulsó a Ciss (80’), Chavarría (103')
Estadio: Santiago Bernabéu.