Manuel Leyes, médico que es experto en las lesiones de rodilla, fue el encargado de operar a Eder Militao y Thibaut Courtois. Tanto el central brasileño como el portero belga sufrieron una rotura en el ligamento cruzado anterior de sus respectivas rodillas de la pierna izquierda.
Afortunadamente, el guardameta sigue rindiendo francamente bien y su compañero estaba haciendo lo propio hasta que tuvo problemas en el bíceps femoral durante el encuentro ante el RC Celta de Vigo en el Bernabéu. Se prevé que vuelva entre marzo y abril.

Manuel Leyes atendió al Partidazo de COPE y aseguró que la recaída de este tipo de lesiones son más habituales en los jóvenes: "Hemos visto es que el porcentaje de recaída de nueva rotura es mayor en los menores de 20 años", aseguró el experto.
De este modo, es fácil deducir que estos problemas de rodilla se ven de manera más habitual en el fútbol base. Sin lugar a duda, es un asunto que hay que tener en cuenta, dado que es lo peor que le puede pasar a un futbolista. Son baches que terminan, incluso, decidiendo carreras.
Muy difícil de prevenir
Tomás Fernández, otro médico especialista en deportes, dejó claro que lo peor de todo es que son situaciones que no se pueden prevenir: “es muy difícil porque es un ligamento que se rompe muy fácilmente y rápido, en milésimas de segundo”, aseguró.

Eso sí, hace énfasis en que “un calzado deportivo adecuado, el estado del terreno de juego y, sobre todo, llevar a cabo un entrenamiento y una musculación acordes con el deporte que se practica”.
Las lesiones de rodilla, presentes en el Real Madrid
Desgraciadamente, las lesiones de rodilla han estado muy presentes en el Real Madrid durante los últimos años. Más allá de Militao y Courtois, futbolistas como Carvajal y David Alaba también las han sufrido, llegando al punto de que sus carreras ya no han vuelto a ser las mismas. Joan Martínez, futbolista de la cantera y menor de 20 años, también sufrió una lesión en verano del 2024.

Por tanto, es evidente que en la casa blanca están preocupados por esta cuestión, aunque, evidentemente, no hay muchas maneras para evitarlas