El Real Madrid cuenta con varios futbolistas internacionales que son estrellas tanto en el equipo merengue como con sus combinados nacionales. Todos ellos se han acostumbrado a vivir en España desde que ficharon por el club que preside Florentino Pérez y María Gil Díaz, arquitecta especializada en neurociencia aplicada a la arquitectura, conoce muy bien el perfil de todos estos jugadores ‘top’ a la hora de decantarse por las mansiones de las que disponen en la capital. Su experiencia revela que buscan calma, seguridad y vínculos familiares más que lujo, además del uso de la domótica.
“La domótica es clave porque pasan temporadas fuera y les tranquiliza controlar la vivienda desde el móvil”, sostiene Gil Díaz, que ha apuntado en una entrevista con ‘Arquitectura y Diseño’ que la salud ambiental es igualmente de importante. “Los sistemas de ventilación mecánica de doble flujo mantienen el aire limpio las 24 horas”, detallando una anécdota personal que ha vivido con muchos deportistas de élite. “Cuando explico que podemos poner filtros específicos para bloquear justo los alérgenos que les afectan, ponen mucho interés".

“Lo que verdaderamente les atrae no es el lujo sino la posibilidad de tener un espacio diseñado a su medida, que les permita descansar, reponerse y liberarse de la presión”, ha asegurado Gil, destacando también que la personalidad que tienen la mayoría de los futbolistas. “Son muy familiares. Están muy presentes en la crianza de sus hijos, mantienen vínculos muy estrechos con padres y abuelos y valoran la unidad familiar como uno de los pilares de su vida”, ha desvelado la profesional.
“Valoran muchísimo los espacios donde la vida pueda reunirse de nuevo: cocinas abiertas al salón, porches amplios y zonas que favorezcan encuentros con la familia y los amigos”, ha proseguido la arquitecta para tratar de ‘desnudar’ a este tipo de deportistas que cada vez genera más dinero. “Su casa es el único lugar sin cámaras, sin gradas y sin exposición pública. Necesitan un espacio donde su familia pueda vivir tranquila, sin curiosos ni intrusiones”, ha agregado Gil, resaltando que para ellos los jardines y el agua tienen una función más emocional que estética.
Alejados de la ostentación
De igual forma, María Gil Díaz ha querido remarcar que el estilo de los futbolistas no tiene nada que ver con la ostentación y la petulancia. “Sorprende, pero buscan bienestar. Buscan calma. Buscan sentirse en paz”, ha aseverado, defendiendo que, en el fondo, los jugadores buscan que la casa funcione como un refugio donde puedan evadirse de su día a día. De ahí que las viviendas cuenten con “jardines amplios con presencia de agua, porches grandes para reuniones familiares, salones espaciosos y unidos a la cocina, luminosidad y un ambiente saludable”.