El filósofo Simon Critchley es un amante del fútbol desde que era pequeño. En su caso, es un fiel seguidor del Liverpool, uno de los grandes clubes históricos junto al Real Madrid. Considera que el fútbol es un terreno fértil para explorar cuestiones esenciales de la existencia humana, como son el tiempo, el espacio, la pasión, la estética y la moral.
"El fútbol necesita de una poética que lo salve tanto a él como a nosotros del olvido”, es una de las reflexiones a las que ha llegado Simon Critchley. Es bastante crítico con el fútbol moderno, porque esa colectividad y sociabilidad que se vende no encaja con su base material, que hoy en día es el dinero. Es lo que lo mueve todo, y en las últimas décadas se ha adueñado completamente de este deporte.

El Real Madrid es el fútbol
Esto no lo ha dicho Simon Critchley, que es un defensor aférrimo del Liverpool, pero es la realidad. Realmente, la figura y la esencia del Real Madrid son lo que mejor representa a este hermoso deporte que encandila a millones de personas. Hay muchos clubes prestigiosos y respetables alrededor del mundo, pero ninguno tiene la grandeza y el señorío del club blanco.
“We are a wretched species. And yet, we’re also wonderful.” Watch a special dialogue between Simon Critchley and Dr. Cornel West (@CornelWest), in celebration of Critchley’s latest book from @nybooks. https://t.co/3P3oO4jG0p pic.twitter.com/HehW2mmeqg
— Pioneer Works (@PioneerWorks_) February 7, 2025
Muchas cosas que mejorar
Hay muchas cosas criticables en el fútbol de hoy en día. No se puede permitir que los precios sigan subiendo sin control, porque cada vez serán menos las personas de a pie que podrán disfrutar de este deporte. Debe haber un equilibrio justo. Y ya no solo por los aficionados, sino también por los propios clubes y los jugadores, para que no se pierda el sentido y la naturaleza del fútbol.
El Real Madrid está intentando modernizarse en muchos aspectos, pero no quiere perder del todo la esencia del club. Lo mismo ocurre en el Liverpool de Simon Critchley y en otros clubes europeos históricos, que no están dispuestos a ceder del todo a las tendencias del momento. Pero hay que ser inteligentes y adaptarse a los cambios, porque de ahí depende también la supervivencia de los clubes.