El Real Madrid pierde al descanso ante Osasuna a causa de un gol de penalti, materializado por Budimir, que nunca debió subir al marcador. El conjunto local se adelantó con una pena máxima inexistente indicada desde el VAR. Una jugada que marca una primera mitad en la que los blancos fueron dominadores durante casi media hora en el juego, pero en la que, poco a poco, fueron bajando un poco los brazos hasta que llegó la polémica acción que sirvió a Osasuna para obtener su ventaja.
Álvaro Arbeloa planteó un partido serio y el equipo ejecutó bien las instrucciones del entrenador durante los primeros minutos de partido. Inicialmente, a los blancos les faltó un poco más de mala leche ofensivamente. Pero el partido estuvo controlado durante gran parte del primer acto. Con el paso de los minutos, y con el Real Madrid jugando casi todo el tiempo en campo rival, fueron cayendo las oportunidades de gol.
El Real Madrid, mejor en la primera parte pero sin gol
Sin embargo, ni las arrancadas de Vinicius por la izquierda ni un disparo de Mbappé que tuvo que tapar Sergio Herrera rompieron las tablas en el marcador. El Real Madrid insistió y generó ocasiones para abrir la lata, pero no tuvo la suerte de cara y poco a poco fue bajando un poco los brazos, quizá involuntariamente.

Las decisiones arbitrales tampoco ayudaron, ya que las continuas faltas de Osasuna impedían a los blancos seguir jugando y Quintero González, árbitro en El Sadar, no sacaba las pertinentes tarjetas amarillas. Esto envalentonó a los locales y acobardó a los merengues, que perdieron el control del partido en los minutos finales del primer tiempo.
Fue ahí cuando llegó ese penalti inexistente que vuelve a demostrar por qué el Real Madrid tiene menos Ligas que Champions ganadas en los últimos años. El discurso del Barcelona ha calado a la primera, tras la carta de Laporta al CTA, la primera en la frente para los de Arbeloa.
Polémico penalti a favor de Osasuna
Asencio despejó un balón en carrera con Budimir, que se desmayó ante la llegada de Courtois. El árbitro entendió que estaba fingiendo y le sacó amarilla, pero apareció el VAR para, con un zoom nunca visto anteriormente y con una toma que no aclaraba absolutamente nada, señalar un penalti inexistente a todas luces.
Budimir lo transformó y el partido se marcha al descanso con un 1-0 que obliga al Real Madrid a darle la vuelta al marcador en la segunda parte si no quiere perder el liderato a la primera de cambio. El Real Madrid ya sufrió un arbitraje lamentable en Pamplona la temporada pasada, una situación que se repite este curso. Los blancos están en apuros y necesitarán mejorar sobre todo de cara a la portería rival en la segunda mitad.
Hasta el momento, Vinicius está siendo el jugador que más lo intenta y entre los más flojos del equipo se encuentra Dani Carvajal, que no ha estado inspirado en la primera mitad. Arbeloa tendrá que decidir si hace cambios en el descanso o espera para ver cómo se desarrolla el partido en la segunda parte.