Ceballos no ha cambiado su situación con el cambio de entrenador. Sigue sin contar realmente y, por tanto, en verano se volverá a abordar su salida del Real Madrid. El club ya tuvo un acuerdo con el Marsella y el jugador lo tumbó, pero en cinco meses, el club blanco volverá a intentar poner al jugador en el mercado. Le quedaría un año para finalizar su contrato, por lo que sería el momento perfecto para darle salida.
Xabi Alonso le daba más importancia que la que le está dando Álvaro Arbeloa, pero tampoco le veía con un rol importante en el Real Madrid. El mediocentro sevillano cumple 30 años este año y se está planteando su futuro. Su sueño sigue siendo volver al Betis, pero es complicado que el club sevillano pueda pagar la cantidad que pide el Madrid y el salario que tiene el futbolista.
Le ha faltado algo más
A pesar de que Dani Ceballos ha tenido buenas actuaciones del Real Madrid, no ha tenido continuidad ni regularidad. Cuando mejor estaba, siempre ha sufrido una lesión que le ha apartado de los terrenos de juego. Así es muy difícil triunfar en el club blanco, y todavía más después de haber estado muchos años en un rol secundario por tener en su posición a los mejores centrocampistas del mundo.
🚨 TENSIONS ARE BACK AT REAL MADRID. 🔥
— Transfer News Live (@DeadlineDayLive) February 5, 2026
Álvaro Arbeloa is under pressure inside the dressing room:
❌ Some players feel he is just a caretaker manager. No REAL CHANGE has been noticed
❌ The squad was surprised that Dani Ceballos didn’t play against Benfica
❌ His press… pic.twitter.com/iQKIGLvSz6
Deben ceder todas las partes
Si Dani Ceballos quiere regresar a su ciudad y a su querido equipo, debe estar dispuesto a cometer varios sacrificios. Uno de ellos es el aspecto salarial, y otro es presionar al club blanco para que baje la cantidad del traspaso el próximo verano. Estará obligado a hacerlo, porque tan solo faltará un año para que se pueda ir como agente libre, y con 30 años ya no puede pedir mucho dinero.
De momento, terminará la temporada en el equipo blanco y trabajará para poder ayudar a sus compañeros cuando Arbeloa lo considere. Sin embargo, es consciente de que no es del agrado del técnico y eso le dificulta mucho la competencia. Le sorprendió mucho el hecho de no jugar ni un minuto contra el Albacete y que en su lugar saliese Cestero.