En el club blanco siguen teniendo en cuenta que hay jugadores importantes que deben renovar, pero, siguiendo la línea marcada en los últimos años, la decisión no se va a tomar hasta los meses de abril o mayo. Es decir, prácticamente cuando se vea si el técnico ha contado con los jugadores en los momentos importantes y el rendimiento de estos en dichos encuentros. Por tanto, Modric, como ya le pasó el curso pasado, tendrá que esperar.
Están encantados con el rendimiento que está teniendo durante esta temporada y con su rol. Lo está aceptando a la perfección, aunque no esté acostumbrado a tener un papel más secundario. A sus 39 años, Modric ya entiende que no puede rendir igual que antes, y hay chavales que tienen que dar un paso al frente para ganarse definitivamente la titularidad en el Real Madrid.
Pero el año que viene Modric ya cumple 40 años, y el Real Madrid quiere ir rejuveneciendo la plantilla paso a paso, para poder incorporar a futbolistas jóvenes con mucho futuro. Por eso mismo, no sería extraño que Modric estuviese disputando su última temporada con el equipo merengue. Pero él lo que transmite es que quiere estar en el Real Madrid una temporada más.
Un ganador
El objetivo de Luka Modrić es jugar el Mundial de 2026 con Croacia. Para eso debería disputar un curso más con otro equipo, para así poder estar rodado a un buen nivel para defender los colores de su país. Por eso mismo, le haría mucha ilusión continuar en el Madrid, para después del Mundial poder colgar las botas definitivamente.
Dejaría el fútbol de una manera similar a como lo hizo Toni Kroos, pero con más edad. El Real Madrid tiene un gran respeto y cariño a Modric, el capitán del equipo. Por eso, lo normal es que acaben extendiendo su vínculo si ese es el deseo de la leyenda madridista. Eso sí, priorizarán al grupo por encima de todo, como siempre.

Él decide su destino
Se lo ha ganado con su carrera en el mejor club del mundo. Después de haber escrito su historia en el Real Madrid, dentro del club le permitirán estar hasta que él considere. Lógicamente, conforme pasan los años, baja la oferta económica, y también su status en el equipo. Pero eso es algo normal, que Modric ya tiene más que asumido.
Aun así, el croata se siente importante en el equipo. Cree que todavía puede aportar mucha calidad a sus compañeros, además de su experiencia y liderazgo después de una carrera tan larga. Todos los compañeros le guardan mucho respeto y se callan cuando este les riñe o les hace una indicación, porque es un capitán que habla con el ejemplo. Además de la magia, que no la ha perdido, siempre lo deja todo en el terreno de juego por el grupo.
