Después de firmar un gran partido contra el Mónaco el pasado martes, Arbeloa decidió tocar pocas cosas en Villarreal. Solo las obvias y necesarias. Es decir, sin Tchouameni en el campo, puso en su lugar a Camavinga. El francés, que venía de ser lateral zurdo en Champions, dejaba ese puesto para Carreras, suspendido por tarjetas el pasado martes. El resto del equipo era el mismo que clavó ese 6-1 a los monegascos en el Bernabéu.
El arranque de partido tuvo mucho ritmo. Los dos equipos presionaban alto de primeras, buscando el error del rival para generar ocasiones. El Villarreal tuvo un par de entregas defectuosas que el Real Madrid no supo aprovechar. Lo mismo ocurrió en el otro lado, con dos errores en el pase de Camavinga y Güler que no generaron peligro sobre la meta de Courtois.
Primera de Vinicius
El juego de errores en los dos lados del campo se antojaba clave para el partido. Los porteros apenas tenían intervenciones, pero la tensión por momentos sí crecía. El equipo de Arbeloa tenía más posesión, pero no terminaba de traducirla en algo parecido a peligro. Eso sí, su mejor ocasión salió de una buena presión de Güler en la que le robó el balón a Parejo y fomentó que Vinicius se quedara con el esférico en la frontal para pegarle con la izquierda y mandarla muy cerca del palo de la meta local.
La primera parte tuvo buen ritmo, disputas, energía… pero ni grandes paradas de los porteros ni verdaderas ocasiones de gol. Todo quedaba pendiente para que, en la segunda parte, con los jugadores más cansados, el partido se pudiera terminar de romper. Hacía falta saber hacia dónde.

Mbappé puso el 0-1
Si a Arbeloa y a sus muchachos les hubieran preguntado cómo querían que arrancara la segunda parte seguro que habrían coincidido en que lo ideal sería hacerlo con un gol. Y eso fue exactamente lo que sucedió. Tras una buena acción de Vinicius por la banda izquierda, primero salvando el balón y, después, marchándose de su oponente en un quiebro, terminó con el brasileño centrando al área y provocando el error de Gueye en el despeje. El más listo de la clase en esa jugada, Mbappé, estuvo muy rápido para ir a por esa pelota, cazarla y, con la izquierda, meterla por debajo del cuerpo de Luis Júnior para adelantar al Real Madrid.
A partir de ahí, el partido entró en una especie de indefinición en la que no pasaron grandes cosas. Al Real Madrid ya le iba bien con el 0-1, mientras que el Villarreal tampoco se quería exponer a tumba abierta, sabedor del peligro de los de Arbeloa cuando su oponente deja espacios a su espalda.
Los minutos seguían pasando, el resultado seguía siendo el mismo y el Real Madrid, sin grandes agobios seguía manteniendo el 0-1. Mbappé tuvo una buena contra, en la que llegó a la frontal del área pero, a la hora de poner el balón al segundo palo, no estuvo fino y lo despejó la defensa.
Mbappé puso la sentencia
Eso sí, en el descuento de la segunda parte, con todos los jugadores muy cansados, Mbappé iba a recibir una gran pelota de Vinicius para provocar un penalti clarísimo que le hizo Pedraza. El francés, que se lo había prometido a Brahim, tiró a lo Panenka, por el centro y tocadito, para meter el 0-2, la guinda a la noche. El Madrid duerme líder con esta victoria y, para Mbappé, un día más en la oficina. Un partido muy serio de los de Arbeloa que, de momento, parece haberle dado un impulso extra a los suyos.
Ficha técnica
Villarreal 0: Luiz Júnior; Pau Navarro, Foyth (Rafa Marín 23’), Renato Veiga, Pedraza; Buchanan (Pepe 68’), Parejo (Thomas 76’), Gueye, Moleiro; Gerard Moreno y Mikautadze (Ayoze 76’)
Real Madrid 2: Courtois; Valverde, Asencio, Huijsen, Carreras; Güler (Brahim 79’), Camavinga, Bellingham; Mastantuono (Gonzalo 73’), Mbappé y Vinicius
Goles: 0-1 Mbappé (47’), 0-2 Mbappé (93')
Árbitro: Soto Grado. Amonestó a Foyth, Pau Navarro
Estadio: La Cerámica.