El agua alcalina es la más utilizada por los deportistas de élite, entre ellos los futbolistas del Real Madrid. En el conjunto blanco cuidan todo tipo de detalles para que la preparación física y la recuperación sea de la mejor manera posible. Para que esto sea así, la hidratación es clave y fundamental.
Defensa Central ha podido corroborar que este agua está presente en cada sesión de entrenamiento en Valdebebas y durante los partidos. Todo ello con el objetivo de mejorar el rendimiento y faciliar que los músculos se recuperen cuanto antes después de la actividad física.
Diferencias entre el agua alcalina y la convencional
La máxima diferencia entre el agua alcalina y la convencional es que el pH es más elevdado, permitiéndole así tener una hidratación mucho más intensa y profunda a nivel celular. De este modo, el organismo puede equilibrar la acidez que se produce durante el ejercicio.
Los principales beneficios del agua alcalina
Los propios futbolistas del Real Madrid aseguran que gracias a este tipo de agua se reduce considerablemente la fatiga muscular. Al fin y al cabo, la plantilla está sometida a un calendario con muchísimos partidos y cualquier detalles, como podría ser este, no pasa desapercibido. Asimismo, hacen énfasis en que la recuperación es mucho más rápida y hay una mayor sensación de energía y bienestar general.

En la zona noble de Chamartín resaltan que el agua alcalina hace más fácil el hecho de sacar el máximo rendimiento a nivel colectivo y, por supuesto, particular. Estas cuestiones dan que hablar, especialmente en los servicios médicos y Antonio Pintus, que es el preparador físco.
Los beneficios no están comprobados científicamente
A pesar de que son muchas las experiencias que hablan maravillas de este agua, la realidad es que todavía no se ha podido comprobar que es realmente diferente y más beneficiosa que el agua tradicional. Aún así, cada vez son más los profesionales que recurren a ella con la idea de hidratarse de manera especial.

Por tanto, el agua alcalina es una herramienta más que utiliza el Real Madrid para lidiar con la exigencia física que trae consigo una temporada en la que durante muchas semanas hay hasta dos partidos.