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El pollo es uno de los alimentos que más veces aparece en muchas dietas, especialmente en los futbolistas. En el Real Madrid lo ven como un plato ideal por su bajo contenido en grasas. Pero es que también aporta importantes nutrientes que lo convierten en una obligación en los menús.
Para los jugadores del Real Madrid destaca por sus beneficios en la reparación muscular y la salud cardiovascular. También ayuda a una fácil digestión y es rica en proteínas y vitaminas. Todo eso provoca que los chefs del conjunto blanco lo utilicen de manera habitual en sus elaboraciones.
El peligro del pollo y que se quede seco
A pesar de lo común que es el pollo, tiene una gran dificultad, y es que se pueda quedar seco. Especialmente si lo hacemos al horno, donde puede ser más complicado de controlar. Si quieres que la piel te quede crujiente puede que el interior no esté jugoso como se desea.

Hay unas formas de evitar eso, algunos señalan que lo ideal es poner mantequilla bajo la piel. Otros apuestan por darle un golpe de calor final solo por la parte de arriba. Sin embargo, eso puede ocasionar que te pases más de la cuenta y siga quedando demasiado seco.
El truco para que no quede el pollo seco
Si quieres que el pollo quede bien, con la piel crujiente, hay que seguir el consejo de los expertos. Carlos Maldonado dio la clave para ello y es dejarlo en agua el día de antes. Con este sencillo paso conseguirán el punto deseado sin poner en riesgo su sabor.

“Para que el pollo no se seque y quede jugoso por dentro y crujiente por fuera hay que dejarlo en agua con sal durante 24 horas”, indicaba. De hecho, la carne tendrá más potencia de sabor. Por lo que es un debe a partir de ahora cada vez que lo cocines.
El pollo en agua toda una noche
El paso previo que los expertos recomiendan no tiene ninguna complicación. Hay que calentar el agua y añadir dos cucharadas de sal por cada litro. Una vez que se disuelva y se haya enfriado, se introduce el pollo y se deja en la nevera durante toda la noche.
Al añadir la sal al agua, la carne del pollo verá potenciado su sabor. Pero sobre todo quedará jugoso por dentro mientras que la piel mantendrá ese crujiente que tanto gusta. Y es que no se quedará ya que no absorberá la humedad como hace cuando la espolvoreamos por encima.