Vinicius Junior es todo un emblema del Real Madrid. El extremo ha logrado acallar las críticas que le recibieron en su llegada a España y, con mucho trabajo y esfuerzo, ha conseguido llegar a lo más alto. De hecho, la FIFA le reconoció como el mejor futbolista del mundo en 2024 y a punto estuvo de llevarse un Balón de Oro que la UEFA vetó en la primera ocasión que colaboró con la entrega del premio originario de ‘France Football’. Sin embargo, lo que no se puede borrar es el gran currículum que posee Vini, que tuvo que lidiar con una infancia muy compleja, al haberse criado en una de las zonas más conflictivas de Brasil.
En concreto, Vinicius se ha forjado en una de las favelas más peligrosas de Río de Janeiro, donde la esperanza de vida de un hombre de piel negra es de apenas 29 años. El futbolista consagrado que hoy es tuvo que crecer en una barriada conflictiva y, además, con los problemas de un racismo que en Brasil sigue muy latente entre la sociedad, con cierto rechazo hacia los jugadores negros. No es un caso como el de Neymar Junior o Rdrygo Goes, que tienen una tez más claras y cuentan con más apoyo mediático, al menos de primeras. El origen humilde de Vini viene marcado, sobre todo, porque su familia apenas tenía dinero para comer.

Rápidamente, en cambio, en casa vieron que tenían un deportista que podría llegar a la élite. Vinicius se formó primero en las categorías inferiores del Club de Regatas de Flamengo, pero, al mudarse a Sao Paulo, probó suerte con el Sao Gonçalo. Finalmente, entró en 2010 en las categorías inferiores del Flamengo, donde acabaría dando el salto cualitativo y cuantitativo que le llevó a sorprender a media Europa. El Madrid logró adelantarse a rivales potentes como PSG, Barcelona y Manchester City estaban muy pendientes del futbolista, que en sus orígenes empezó siendo lateral izquierdo.
Vinicius, ¿renovación o ‘adiós’?
Mientras Vinicius trabaja y sigue modulándose, con sólo 25 años, afronta un año y medio decisivo, al menos en lo que se refiere a su contrato con el Madrid. El compromiso del delantero expira en junio de 2027, pero este verano será la última oportunidad que tengan en las oficinas de Concha Espina de hacer caja con él, en el caso de que estimen que lo mejor es una salida. Sin embargo, la intención de Florentino Pérez es la de renovar su convenio y garantizarse tener al jugador hasta, al menos, 2030. El Madrid se aseguraría contar con sus servicios hasta su entrada en la treintena.
Ya el pasado año, tanto el Madrid como el entorno de Vini estuvieron negociando sobre el que podría ser su próximo contrato. No obstante, no se llegó a ningún acuerdo luego de tener diferencias económicas. En las últimas semanas, en cambio, el ‘7’ ha entonado el ‘mea culpa’ por su caída de rendimiento y se ha revindicado, besándose el escudo. Para algunos no parece suficiente, pero el guiño está ahí. Será dentro de unos meses cuando sepamos la decisión a la que llegan el club y el jugador.