Atrás quedaron los años de ver a futbolistas comiendo una pieza de fruta en pleno partido o entrenamiento. Los geles energéticos han ocupado su lugar pero pueden no ser tan efectivos. Y es que un nutricionista como Curro Clavero lanza una advertencia sobre su efecto.
Aunque se popularizaron en el ciclismo lo cierto es que se han visto en más deportes, incluido el fútbol. Pero Curro advierte que su efecto puede ser mejor para competiciones que duren más de una hora. Y es que no todos deberían usarse de la misma manera.
No todos los geles sirven
Parece obvio pero lo primero que hay que tener en cuenta es la composición y el uso de cada gel. “Un gel no es solo un gel y ya está; no todos son iguales en su composición, no todos sirven para lo mismo, no se toman en los mismos momentos, ni afectan al rendimiento de la misma manera” avisa Curro.

Y es que añade que “lo primero que debemos hacer es ver estos productos como una forma de reponer lo que perdemos durante la competición”. Ahí entraría el agua, el sodio y el glucógeno. “Por tanto, será necesario calcular la dosis de cada uno según el contexto: duración de la prueba, calor/humedad, intensidad del ejercicio y capacidad individual de absorción de carbohidratos”.
Los geles para competiciones largas y de mucha intensidad
Aunque pueden parece una buena opción, los geles no deberían usarse por todos los deportistas. En el caso de los futbolistas estamos hablando de un ejercicio que se prolonga hasta la hora y media. Y Curro señala que este producto “son fundamentales para el rendimiento en competiciones de más de una hora”.

Pero no es lo mismo si lo utilizan durante una sesión suave donde no haya mucho esfuerzo. “En entrenamientos largos (más de 2 horas) y calurosos, si la intensidad es baja o moderada, no suelo recomendar incluir carbohidratos, solo agua y sodio” indica Curro. Y es que los geles sí que suelen llevar carbohidratos.
“Muchos atletas, durante tiradas largas a ritmo bajo-moderado, consumen geles o bebidas con carbohidratos, lo cual considero un error. Si usamos geles o bebidas con carbohidratos, el organismo prioriza la glucosa que llega a la sangre como combustible, dejando de utilizar (o usando en menor medida) la grasa almacenada” explica, por eso cree que lo mejor es no utilizarlos.