Hace ya muchos años que James Rodríguez abandonó el Real Madrid y desde el 1 de enero se encuentra sin equipo. Tiene 34 años y su valor de mercado es de 2 millones de euros en la actualidad. El jugador todavía quiere seguir disfrutando del fútbol, porque le haría ilusión disputar el Mundial de este verano representando a su querida Colombia.
Pero no solo está pensando en el mundo del fútbol, porque en los últimos años James también ha invertido mucho a nivel comercial. Uno de los sectores en los que ha invertido es en el gastronómico, porque se alió al Grupo Salvaje, un holding que tiene restaurantes en 10 países, y aproximadamente un total de 40 sedes. Dentro del grupo, Salvaje es el restaurante más potente, y allí mezclan la cocina japonesa con sabores latinos y mediterráneos.
Son caros
Aunque generalmente, las reseñas sobre los restaurantes en los que ha invertido el colombiano son buenas, también hay algunas que señana los altos precios de algunos platos. De hecho, "El Arrogante" de Madrid, tiene una valoración de 2,6 sobre 5, y algunas personas dicen que es demasiado caro, que no hay una buena atención al teléfono para hacer reservas... Y otros clientes se quejaron de que en El Restaurante y Salvaje se cobran 6 euros por botellas de agua.
"En cuanto a la comida, el peor risotto que he probado por 35€ servido en un plato plano (muy poca cantidad), mando foto aunque no se aprecia la cantidad en la misma (...) No es para recomendar la relación calidad-precio (excesivamente caro) y nosotras que veníamos porque creíamos que iba a haber un espectáculo y ha parecido la animación de los hoteles de Benidorm", escribió una de las clientas este mismo mes.

Muchos puntos de vista
Pero al igual que hay críticas con los restaurantes de James Rodríguez, también hay personas que disfrutan mucho acudiendo a este tipo de restaurante y repiten. En la gastronomía todo es muy subjetivo, y lo más importante para el futbolista es que le está yendo muy bien con sus negocios. Además, también tiene buenos acuerdos publicitarios para explotar su imagen.