El fútbol moderno poco tiene que ver con el que nuestros padres y abuelos vivieron en sus años mozos. Hasta el punto de que el nuevo balompié conlleva cada vez más riesgos y está arrinconando paulatinamente a casi todas las prácticas deportivas, al demandar un grandísimo esfuerzo, tanto individual como colectivo. Y ya hasta los médicos están señalando que, por ejemplo, el fútbol está ganándole al ciclismo la batalla física debido a la intensidad del esfuerzo y la necesidad de recuperación muscular.
El prestigioso cardiólogo José Calabuig ha tratado el corazón de numerosos deportistas, muchos de ellos jugadores del Real Madrid, y ha indicado que el fútbol, el deporte más seguido en Europa, está reclamando cada vez más a profesionales con buenas condiciones físicas para aguantar el alto ritmo competitivo. “El fútbol es mucho más duro para el corazón que el ciclismo. Los futbolistas no pueden jugar un partido al día siguiente de haber disputado otro. Los ciclistas encadenan etapas de 180 ó 200 kilómetros un día detrás de otro”, ha explicado este galeno, que está especializado en insuficiencia cardíaca y cardiología clínica.

“No hay más que ver la cantidad de futbolistas que han fallecido por muerte súbita o han vivido un episodio de parada cardiaca. En el ciclismo no recuerdo muchos casos como el de Colbrelli...”, ha expuesto Calabuig para argumentar su criterio, en referencia al italiano, que en la Vuelta a Cataluña en 2022 sufrió una arritmia cardíaca que no le permitió seguir compitiendo y le vio obligado a tener que retirarse al finalizar la temporada. El ciclista apenas tenía 31 años y tuvo que ‘jubilarse’ a la fuerza. “El ciclismo convencional, entendido como de resistencia, así como la natación de larga distancia o el esquí de fondo, no son contraproducentes para la salud del corazón, siempre que éste se encuentre en buenas condiciones”, ha afirmado el galeno.
“El fútbol machaca al músculo por la liberación de la acidosis y el lactato. Y el jugador necesita recuperar ese músculo. Un jugador puede realizar varios esprints durante un partido, pero no puede hacer esprints durante todo el partido... El esfuerzo físico es de alta intensidad y el corazón hace un esfuerzo de alta intensidad. Los deportes más anaeróbicos son el fútbol, el tenis y el pádel. Desarrollan la masa muscular, las piernas, los brazos”, ha añadido Calabuig para mostrar la alta exigencia y el cambio técnico que ha habido en el deporte rey a lo largo de los últimos años.
El Madrid, sin margen de error
Este mes de febrero del Real Madrid es el mejor epítome para reforzar la tesis de Calabuig sobre la presión y la intensidad que demanda el fútbol actualmente. El equipo de Álvaro Arbeloa volverá a jugar fin de semana y entre semana y sin solución de continuidad. El grupo recibe a la Real Sociedad en el Santiago Bernabéu (día 14, 21 horas) y viajará posteriormente a Lisboa para medirse al Benfica en la ida de los ‘play-offs’ de la Champions (día 17, 21 horas). Luego será turno de desplazarse hasta Pamplona para enfrentarse a Osasuna (día 21, 18.30 horas) y el Benfica visitará Chamartín el día 25 para disputar la vuelta de la repesca de la Copa de Europa.