Brahim Díaz atraviesa el peor momento de su carrera deportiva. El internacional marroquí falló el penalti que podía haberle dado a Marruecos la Copa África. Lo tiró a lo panenka y el portero de Senegal se quedó totalmente parado.
Tras el partido, Brahim rompió a llorar. Al fin y al cabo, es normal, dado que está en el foco por la derrota de su selección. Ha recibido muchas críticas, aunque también hay gente que lo apoya. Uno de ellos ha sido Luis Enrique.

El entrenador asturiano ha defendido la manera en la que el jugador del Real Madrid chutó el penalti. Lo hizo recordando a Zidane y Sergio Ramos en la rueda de prensa previa al partido que mañana disputa el PSG frente al Sporting de Lisboa: "Hoy hemos hablado de eso. Todo el mundo habla de Brahim. Pero me acuerdo de Zidane. Zidane que es el Dios futbolístico. Lo hizo en una final de un Mundial. Me acuerdo también de Sergio Ramos, que hizo un panenka en un partido importante. Muchos jugadores hacen eso. Cuando marcas esos penaltis, todo el mundo aplaude y nadie dice nada. Y cuando lo fallas, hay muchas opiniones malas sobre un jugador", afirmó.
Sin embargo, lejos de quedarse ahí, el míster del vigente campeón de Europa resaltó la calidad del '21' merengue: "Brahim es un jugador magnífico. Le conozco. Le llevé un partido para la selección. Es un jugador excepcional y una gran persona. Es injusto", resaltó.
El vestuario del Real Madrid se vuelca con Brahim
Muchos integrantes del Real Madrid han demostrado apoyo a su compañero. Lo han hecho en privado y también en público. Ejemplo de ello son estos comentarios a esta publicación de Brahim en Instagram.
Ahora, el objetivo es que regrese de la mejor manera posible a la capital de España y que consiga levantar cabeza para la segunda parte de la temporada. Su equipo le necesita para intentar ganar LaLiga y/o la Champions.
Brahim, un pilar clave en la casa blanca
Bien es cierto que el rendimiento de este futbolista ha ido cayendo consideralemente en el presente curso. No contó mucho para Xabi Alonso, pero las altas esferas de la institución lo tienen en alta estima. Creen que es esa pieza necesaria en cualquier plantilla. La mejor prueba es que, a falta de comunicación oficial, ha renovado hasta el 2030
A lo largo de estos años ya ha demostrado en más de una ocasión que es capaz de resolver partidos desde el banquillo. En temporadas tan largas, este tipo de jugador acaban resultando clave.