La etapa de los galácticos en el Real Madrid dio mucho que hablar, especialmente por todo lo que pasaba fuera del terreno de juego. En el campo no ganaron todos los títulos que se esperaba, pero sí es cierto que protagonizaron alguna que otra escena a tener en cuenta.
De hecho, uno de los cumpleaños que Ronaldo Nazário celebró en la capital de España no gustó al club. Todo ello porque era noticia en toda la prensa del corazón y esto, indudablemente, supuso una malísima imagen para la entidad.

Sobre esa fiesta, que fue en septiembre del 2003, se ha escuchado de todo. Una de las cosas más llamativas fue lo que comentó una fuente consultada por La Razón: aseguró que el brasileño y Beckham compraban el mejor Moet para llenar el jacuzzi de la suite. Alucinante.
Autobuses con mujeres para el cumpleaños de Ronaldo
El evento fue un desfase e incluso llegaron autobuses con muchísimas mujeres, que eran famosas y también anónimas. Así lo recordaba hace unos años la revista Esquire: "Rubias, morenas, pelirrojas, altas, bajas, delgadas, menos delgadas, con el pelo largo, liso, ondulado... Bien de inclusividad en una fiesta para no olvidar nunca".
"Rubias, morenas, pelirrojas, altas, bajas, delgadas, menos delgadas, con el pelo largo, liso, ondulado... Bien de inclusividad en una fiesta para no olvidar nunca", añade el magazine
La confusión de Iván Helguera
Iván Helguera, que estaba en esa plantilla acudió a esta fiesta, pero lo hizo con su mujer. El ex futbolista contó su experiencia en un reportaje: "Empezaron a venir autobuses y dijimos ‘‘vámonos de aquí’’, porque es verdad que llegaron autobuses con mujeres", apuntó.

El enfado en el Real Madrid exitió
Era otra época, pero en el Real Madrid enfadó muchísimo el hecho de que este acto trascendiera a la prensa. Prácticamente, se 'retransmitió' a través de la prensa del corazón, lo cual molestó enormemente en la casa blanca. No es para menos.
La frase de Ronaldo a Pato en el Milan
Eso sí, Ronaldo Nazário no cambió en absoluto y es que, tras su etapa en la capital de España, fichó por el Milán. Ahí también protagonizó alguna que otra escena peculiar y una de ellas tiene que ver con lo que le dijo a Pato, que tan solo tenía 17 años, cuando recaló en la escuadra italiana: "estás con mi grupo o con el grupo religioso de Kaká".