Aurelién Tchouameni es uno de los futbolistas más infravalorados del Real Madrid. Desde hace años, el ‘14’ es una de las columnas vertebrales que sostienen el medio del campo del equipo, sobre todo en el apartado defensivo, y hasta le hemos visto jugar en más de una ocasión como central, rindiendo a un excelentísimo nivel. Sin embargo, pocos saben que este jugador se inspiró en su padre para dedicarse al fútbol. Fernand Tchouameni, de origen camerunés, emigró a Francia, junto a su mujer, Josette, renunció a su sueño de ser futbolista, aunque hizo sus pinitos como ’amateur’, pero tuvo que dejarlo y, con el tiempo, se labró una gran carrera como farmaceútico.
“Solía ir a ver a mi padre entrenar todas las mañanas. Jugaba en clubes pequeños. Lo miré y decidí que yo también quería intentar ser futbolista. Era basura. Pero era mi modelo a seguir”, reconoció Tchouameni sobre su padre en una entrevista. El progenitor del madridista jugó en clubes de Francia y Bélgica, pero nunca hizo carrera en el fútbol. No obstante, sí sirvió de ejemplo a uno de sus hijos, que terminó convirtiéndose en un futbolista profesional. El matrimonio entre Fernand y Josette tiene otros dos hijos en común: Anne-Maïsha, que cursó estudios en el exclusivo EDHEC Business School de Lille; y Yannis, que ha cursado estudios en Canadá, además de jugar al baloncesto.

Según desveló la propia madre de Tchouameni, en la familia hubo sentimientos encontrados cuando el zagal dejó el Mónaco, ya que no sólo el Madrid quería hacerse con sus servicios. El Liverpool estaba igualmente al acecho. “Decidió él, pero es verdad que yo quería el Madrid y su padre el Liverpool. Me encargué casi por completo de su mudanza: contratación de personal, acondicionamiento de su interior para que se sintiera como en casa. Le compro todo lo que pide, o no pide, o necesita, ¡todo! Y nunca dice que no...”, relató Josette a un medio digital francés, TV7, hace unos meses.
Tchouameni, de menos a más
Tchouameni llegó al Madrid en 2022 avalado por los informes que manejaba el club y también por los reconocimientos que había recibido en Francia, empezando por el de la Unión de Futbolistas Profesionales (UFP), que le incluyó en el once ideal de la Ligue 1 en dos ocasiones, además de ser nombrado igualmente como el mejor joven del campeonato en la temporada 2020/2021. Todo ello provocó que los merengues desembolsaran 90 millones de euros por firmar al galo, que tiene contrato en vigor hasta 2028.
Con una cláusula de rescisión que asciende a los 1.000 millones de euros, Aurelién es uno de los jugadores sobre los que pivota el proyecto del Madrid desde hace tiempo y ha sido imprescindible con Carlo Ancelotti, Xabi Alonso y Álvaro Arbeloa. Con 26 años recién cumplidos, tiene pinta de que seguirá así.