Zinedine Zidane, una de las personas más importantes en la historia del Real Madrid, concedió una entrevista a L´Équipe y habló acerca de la manera en la que afrontó su etapa en el fútbol base y, a su vez, comentó las diferencias que hay con la de los futbolistas actuales.
Zidane, una leyenda del Real Madrid y del fútbol, considera que la formación moderna tiene sus ventajas, pero no se olvida de que hay ciertas carencias que no pasan desapercibidas: “Al principio aprendí el fútbol en la calle… estar con los amigos, solo con un balón y sin reglas, con la libertad para expresarnos como queríamos. Eso era nuestra vida”, afirmó. Añora la época en la que no existían las redes sociales ni nada parecido: “Tuvimos la suerte de ser libres, libres para divertirnos, para aprender, para hacer nuestras cosas e incluso nuestras tonterías…”.

Asimismo, estima que en la actualidad la estructura es mucho más estricta y no hay tanto margen de error, puesto que los futbolistas más jóvenes tienen que lidiar con responsabilidades desde bastante pronto:“Durante mi época no existía todo eso. En nuestro tiempo libre nos dejaban tranquilos”.
Al comparar con el fútbol juvenil de hoy, opinó que la estructura es más estricta y la tolerancia al error menor, ya que los jóvenes reciben responsabilidades muy pronto. También criticó el impacto de las redes sociales: “Durante mi época no existía todo eso. En nuestro tiempo libre nos dejaban tranquilos”.
La importancia de la presión
Por tanto, la gran diferencia que percibe el francés es que la calidad de la preparación es muy diferente, al igual que el entorno en el que jugaban. Antes no había tanta presión, a diferencia de lo que ocurre hoy en día.
El protagonista de esta noticia es una persona autorizada para hablar sobre este tipo de asuntos. Para más inri, conviene resaltar que ha entrenado en etapa formativa antes de dar el salto al primer equipo del Real Madrid. Sabe muy bien lo que dice.
Los planes de futuro de Zinedine Zidane
Desde el final de la temporada 2020/2021, el francés no ha vuelto a entrenar a ningún equipo. No obstante, parece que está cerca de volver a coger las riendas de un equipo. Salvo sorpresa, se pondrá al frente de la selección francesa después del Mundial. Todo hace indicar que será el sucesor de Didier Deschamps.

Así pues, se meterá de lleno en el fútbol de selecciones y cumplirá otro de sus sueños. En su país natal hay muchas ganas de verle trabajar y tienen mucha fe en qu lo haga de la mejor manera posible.