Desde hace unos días, en la prensa inglesa se viene hablando de que el Real Madrid quiere vengarse del Manchester United por el caso De Gea. La forma de hacerlo sería encarecer todo lo posible el traspaso de Álvaro Morata, que ya ha aceptado una oferta del club británico. Sin embargo, detrás del interés del Madrid en sacar todo lo posible no está sólo la vendetta... Hay otra causa.
Además del factor De Gea y de que Álvaro Morata cuenta para Zinedine Zidane (a pesar de su petición de traspaso al club blanco), el Real Madrid tiene claro que el United no se llevará al delantero por cualquier cantidad. En Concha Espina están decididos a sacarle al traspaso una rentabilidad muy importante, para hacer una buena caja que permita afrontar nuevos fichajes, pero sobre todo como 'prima' por lo que pueda pasar el próximo 8 de agosto en la Supercopa de Europa.
Y es que no debemos olvidar que el Real Madrid y el Manchester United se verán las caras dentro de poco menos de dos meses en la lucha por el trono continental. El campeón de la Champions y el campeón de la Europa League pelearán por el primer título de la temporada y Morata, curiosamente, podría pasarse al bando enemigo de cara a esa final. En el Madrid saben que Álvaro puede ser un peligro en ese partido, y por esta razón no dejarán que se vaya a cualquier precio. El United tendrá que rascarse el bolsillo.
La cifra puede superar los 80 millones de euros
En las últimas horas se está hablando de unos 80 millones de euros de oferta del United por el delantero, pero el Real Madrid intentará apretar las tuercas al máximo para sacar algún millón extra. El club blanco se ha convertido en los últimos años en un club que sabe vender muy bien. Del Bernabéu se han marchado por altísimas cantidades jugadores como Higuaín, Di María u Özil, entre otros, con gran cartel pero que lejos del Madrid no han tenido el mismo éxito que en la casa blanca.
Álvaro Morata ya demostró en la Juventus (y lo ha demostrado en el Madrid) que tiene calidad para jugar en cualquier equipo. El delantero es un futbolista en el que el club blanco tenía muchas esperanzas depositadas de cara al medio - largo plazo. Pero el canterano no quiere esperar más. Siente que es el momento de ser titular indiscutible y el Madrid lo acepta. Eso sí, el United tendrá que pagar mucho más de lo que se pensaba si quiere tener en sus filas al delantero. La calidad no es gratis, y el riesgo menos.