El Real Madrid empieza a ver brotes verdes con Mastantuono y el rendimiento que está mostrando. Ya empiezan a ver cosas que les llevaron a pagar 60 millones de euros por él. Sin embargo, el siguiente paso que quieren dar es que empiece a jugar más por el centro.
Mastantuono cautivó a Xabi Alonso desde su llegada y no dudó en situarlo como titular en cuanto pudo. Algo que también está haciendo Arbeloa, y ambos entrenadores situándolo por la derecha. Sin embargo, no se descarta que poco a poco pueda cambiar y jugar más por dentro.
Arbeloa saca la mejor versión de Mastantuono
En el Madrid están contentos con la nueva versión que se está viendo de Mastantuono con Arbeloa. El argentino marcó frente al Albacete en la eliminación copera y también al Mónaco en la goleada de Champions. Empieza a sumar estadísticas que además están ayudando al equipo.

Una vez dejado atrás su pubalgia, Mastantuono está volviendo a ser un jugador desequilibrante por banda derecha. Encara a los rivales, combina con sus compañeros y ofrece alternativas por su costado. El argentino está empezando a justifica la inversión de 60 millones en él.
El cambio que preparan en el Real Madrid con Mastantuono
Es cierto que en el Real Madrid, como hemos comentado, están muy contentos con esta versión de Mastantuono. Eso sí, dentro del club la sensación es que es un jugador que, aun pudiendo jugar por derecha, su futuro está marcado para jugar más como interior, no tanto como extremo.

"Va a terminar jugando más por el centro", comentan en el Madrid según nos comentan fuentes cercanas al club. Creen que tiene cualidades para despuntar situado detrás de los delanteros. Incluso participando en la generación de juego como lo hacía Modric.
Un mes de enero clave para Mastantuono
Mastantuono está sabiendo sacar artido a la cuesta de enero pese al mal trago del equipo. Es cierto que el Real Madrid perdió en la Supercopa de España y fueron eliminados en Copa. Pero el argentino está sumando sus mejores minutos desde que llegó.
Goles, presión y buen juego demuestran que había que tener un poco de paciencia con él. Y es que aterrizó en verano con tan solo 18 años y era necesario un periodo de adaptación. La pubalgia tampoco ayudó, pero una vez que ha dejado atrás todo esto, empieza a brillar como lo hacía en River Plate.