El penalti señalado sobre Otamendi, cometido por Aurelien Tchouameni, al borde del descanso en el Benfica - Real Madrid ha generado muchísimo revuelo. El madridismo está muy enfadado por la decisión tomada por el colegiado, ante la que nada pudo hacer el VAR porque el agarrón existe. La duda es si es suficiente para derribar a Otamendi, algo que Cristóbal Soria, antimadridista por excelencia, negó durante su intervención en El Chiringuito Inside. Si lo dice hasta el sevillano, por algo será.
Nadie salvo Jota Jordi consideró que la pena máxima estuviera bien señalada. Lobo Carrasco opinó que se podía pitar, pero confesaba que Otamendi se había tirado. Pero Cristóbal Soria fue más allá al decirlo abiertamente, de penalti nada: "Una vez más voy a demostrar que soy el más objetivo de El Chiringuito, Otamendi se ha tirado", espetó. Unas palabras sorprendentes conociendo el historial del colaborador del programa de Atresmedia.
Jota Jordi reclamó la expulsión de Tchouameni por un penalti que no era
Mientras tanto, Jota Jordi reclamó no solo el penalti, sino que también exigía la segunda amarilla para Tchouameni, que había sido amonestado por el colegiado prácticamente en la primera jugada del encuentro: "Penalti y la segunda amarilla a Tchouameni. Si pita penalti, es amarilla", se desgañitaba el culé.

Alfredo Duro opinó que no había penalti: "Es un forcejeo en el área". Y Josep Pedrerol era más contundente al considerar "injusta" la decisión del árbitro: "Ahí no hay nada. Qué injusto es lo de este penalti. Ni Soria cree que es penalti, te has quedado tú solo Jota". "Le está agarrando, es amarilla clarísima. ¿Cómo que no? Le está agarrando", respondía el catalán. Finalmente, Lobo Carrasco se quedaba entre dos aguas: "Lo agarra con continuidad, pero Otamendi hace el resto al tirarse".
El Real Madrid, muy enfadado por la actuación del árbitro en el partido ante el Benfica
El Real Madrid se siente damnificado por la decisión tomada por el árbitro al borde del descanso, un penalti que marcó el devenir del partido. En ese momento, el encuentro estaba igualado y el tanto al filo del pitido final de la primera mitad dejó a los blancos noqueados. El club blanco siente que el colegiado tenía ganas de pitar un penalti contra los blancos, después de que el VAR le hubiera negado una pena máxima al Benfica minutos antes.
Sí existe el agarrón de Tchouameni, pero es uno de esos agarrones que se ven en todos los córners. Otamendi estaba deseando irse al suelo y el árbitro estaba deseando indicar los once metros. El resultado, un penalti que perjudicó muchísimo al Real Madrid y que, a la postre, ha dejado al equipo blanco fuera de los 8 primeros clasificados de la fase liga de la Champions. Sin ese penalti, el partido probablemente habría llevado otros derroteros y el conjunto de Arbeloa se habría ahorrado los dos partidos del play off.