Mbappé es medio Real Madrid. El 55% de los goles del equipo esta temporada llevan la firma del francés (22 de 40). Cifras que no alcanzaron leyendas como Cristiano Ronaldo, Raúl o Alfredo Di Stéfano. Ningún futbolista en la historia del club blanco fue tan determinante en esta faceta como Kylian.
En Atenas consolidó su figura de líder. Las esperanzas de la entidad esta temporada pasan por sus botas. Si está fino y acertado en momentos clave, el Real Madrid llegará muy lejos en Liga y Champions. También ayudará, por supuesto, una versión mejorada de Vinicius, Bellingham y el resto de pesos pesados.
Mbappé es el mejor jugador del mundo. Los hay muy buenos. Como Haaland o Kane. Vinicius, Dembélé, Lewandowski...Pero ninguno es tan completo como 'Kyky'. No sólo marca goles (muchos). Ver cómo corre, dribla y remata es arte en movimiento.
Los que hayan tenido la oportunidad de analizar a Mbappé en directo podrán confirmarlo. Rápido como Henry. Con la calidad de Ronaldo Nazario y el gol de Cristiano. Una auténtica bestia que rompe récords a la velocidad de la luz.

En su primer año ya ha sido Bota de Oro y Pichichi. Marcó un póker en 7 minutos en la Champions. Anotó en las 7 competiciones que jugó el curso pasado. El mejor año natural de CR7 se cerró con 59 goles. Mbappé lleva 52 y quedan 7 encuentros hasta que termine el 2025... Hagan ustedes las cuentas.
El último galáctico
Florentino Pérez tenía razón con Mbappé. Cuando algunos le pedían que arrojase la toalla por su fichaje, él subió la apuesta. Y lo trajo 'gratis'. Sin pagar ni un euro al PSG, que durante varias temporadas imposibilitó su salida. El esfuerzo mereció la pena.
Jugadores así aparecen cada muy pocos años. No tuvimos uno igual desde Cristiano. Y antes que el portugués, Di Stéfano. Raúl fue excepcional, Ronaldo o Benzema también... Pero ninguno como CR7 o Don Alfredo. Mbappé, al ritmo que avanza, promete sentarse en la mesa de ambos.
Hay que disfrutar cada partido suyo con el Real Madrid. El storytelling perfecto. Un niño que soñaba con vestir de blanco y que llegó en el mejor momento de su carrera para alcanzar los títulos y premios que nunca pudo. Es aquí y ahora. El destino te ha puesto en el Bernabéu, Kylian. Te toca seguir escribiendo páginas para la eternidad.