El Real Madrid y el mercado de invierno no se han llevado bien nunca, pero especialmente en los últimos años el club blanco le ha dado la espalda a enero casi de forma definitiva. Durante las últimas 7 ventanas de invierno, el Real Madrid apenas ha invertido 17 millones de euros. En cambio, en ese mismo periodo en verano ha gastado 870 millones de euros en fichajes. Es una diferencia abismal. Este año 2026, tampoco ha caído ningún 'regalo' para Álvaro Arbeloa.
Desde la temporada 2018-19, la primera sin Cristiano Ronaldo, la inversión del Real Madrid en fichajes estivales ha sido de 870 millones de euros. Los blancos han gastado una media de más de 100 kilos por año cada verano desde entonces, dejando claro que es en esa época en la que hace un mayor esfuerzo para reforzarse.
Brahim Díaz, la excepción del Real Madrid
Esas cantidades chocan frontalmente con la inversión realizada por el club blanco en los mercados invernales. El Real Madrid, en todos estos años, solo gastó 17 millones de euros y lo hizo en un solo fichaje, el de Brahim Díaz en 2019. Los datos dicen mucho sobre la forma de operar del club en el mercado. En Valdebebas no admiten errores en la planificación de la plantilla y confían ciegamente en el plan inicial. Esta política ha dado frutos en algunas ocasiones, pero en otras ha sido desastrosa.

No hay nada de malo en fichar un refuerzo o dos, los que sean necesarios, cuando lo son. Sin embargo, el club blanco considera que enero no es una fecha para hacer grandes fichajes porque los clubes generalmente no quieren desprenderse de sus mejores hombres a mitad de temporada. Solo en el caso de que surja una gran oportunidad, como sucedió con Brahim, es cuando el Real Madrid mueve ficha.
Antes del hispano marroquí, el Real Madrid también ha fichado a otros jugadores en enero. De la mano de Florentino Pérez llegaron Martin Odegaard, Adebayor, Antonio Cassano, Diego López o Thomas Gravesen. Fueron fichajes del pasado que en su mayoría no dieron el rendimiento esperado. Solo Adebayor o Diego López consiguieron dejar un buen sabor de boca entre el madridismo. Ramón Calderón firmó, por su parte, a jugadores como Marcelo, Gago, Higuaín, Huntelaar o Lass.
Los fichajes invernales, casi siempre un fracaso
De todos ellos, solo hay un par de casos rescatables de futbolistas que realmente valieran la pena para el Real Madrid. Esa es una realidad tan incuestionable como que el club blanco no debería cerrarse puertas en los mercados invernales. Sea como sea, esta ha sido la política del club desde hace años y, en líneas generales, no le ha ido mal.
El próximo verano, después de no haber fichado a nadie en enero, el Real Madrid tiene pendiente una transformación integral de su plantilla para adaptarla a las necesidades de la entidad: recuperar la ilusión de un madridismo que está más crispado que nunca en los últimos años.