El Real Madrid confecciona su plantilla de cara a la próxima temporada y puede haber más cambios de los esperados. En las oficinas de Concha Espina tienen claro que deben hacerse con los servicios de un central, como mínimo, y se antoja indispensable igualmente la llegada de un mediocentro organizador. Precisamente, el fichaje de un director de orquesta en la sala de máquinas podría abrir la puerta de salida a Eduardo Camavinga, del que el Manchester United está muy pendiente para sumarlo a su disciplina a partir del siguiente verano. Y Florentino Pérez podría haberle puesto ya precio al francés.
De acuerdo con ‘OkDiario’, el United busca un refuerzo para paliar la baja de Casemiro, que dejará el conjunto inglés al final de la presente campaña, y monitoriza desde hace tiempo a un Camavinga que no ha terminado de cuajar en sus cinco años como madridista en el Santiago Bernabéu. El digital de Eduardo Inda va más allá y sostiene que el Madrid podría estar abierto a firmar un traspaso con los ‘red devils’ por el ‘6’ a partir de los 75 millones de euros, una cifra muy superior a la que pagaron los merengues por hacerse con sus servicios en 2021 y también más alta que la de su actual valor de mercado, que es de 50 ‘kilos’, según Transfermarkt.

Fue hace poco más de cuatro años cuando el Madrid sorprendía en los finales del mercado veraniego y firmaba a un Camavinga desconocido en nuestro país. El jovencísimo centrocampista de apenas 18 años llegaba procedente del Rennes a cambio de unos 40 millones de euros… cuando todos esperaban a Kylian Mbappé. El delantero tardaría en llegar tres años después a Chamartín, pero manteniéndose el mismo clima de ilusión y altas expectativas con el que ahora mismo es uno de los líderes del vestuario que comanda Álvaro Arbeloa. Además de su dominio sobre el campo, el ‘10’ ha demostrado tener alma de capitán, como se pudo observar en su defensa cerrada de Vinicius Junior tras el episodio racista de Gianluca Prestianni.
Camavinga no se consolida
El Real Madrid cerró la incorporación de Camavinga en un proyecto de largo plazo, como luego haría lo mismo con Aurelién Tchouameni y Arda Güler -y, antes, con Fede Valverde-, para buscar un relevo al centro del campo tan brillante que lideró el equipo blanco hace una década. Precisamente, Casemiro, ahora en el United, fue el primero en abandonar el barco en 2022 y luego le siguieron Toni Kroos, que se ‘jubiló’ por sorpresa en 2024, y Luka Modric, que se despidió de manera muy emotiva del madridismo el pasado verano, aunque el croata firmó luego un contrato de una temporada con opción a otra con el Milan. Sin embargo, a pesar de su extraordinario potencial, Eduardo no ha terminado por consolidarse en la línea medular.

Futbolista eléctrico, con energía y siempre positivo, Camavinga podría estar viviendo sus últimos meses en el Bernabéu. Hay que recordar que las lesiones también han lastrado al jugador, que se perdió gran parte de la temporada anterior por numerosos problemas musculares. En cualquier caso, cualquier escenario está abierto con el galo, que aún tiene 23 años y sigue contando con una gran proyección, pero el Madrid podría haber trasladado que tiene el cartel de ‘transferible’, aunque no a cualquier precio.