El Real Madrid se dejó los 3 puntos en su visita al Sadar y eso pone en riesgo el liderato logrado la pasada jornada. Un partido malo, donde no fueron capaces de igualar la intensidad de Osasuna. Pero para Jota Jordi lo más importante es que no hubo penalti.
El tertuliano culé volvió a demostrar su hipocresía después de casi un mes llorando por los arbitrajes. Sin embargo, tenía un mensaje guardado que en el Osasuna – Real Madrid lo ha sacado. Y es que ha hecho referencia a los penaltis, justos, que le pitan a los blancos.
Jota Jordi y los penaltis al Madrid
Ante Osasuna no hubo ningún penalti a favor del Real Madric, ya que no hubo ninguna jugada que lo fuera. A diferencia de otros duelos en los que sí había habido jugadas claras. Pero para los culés como Jota Jordi, hay que arbitrar en contra de los blancos y no señalar pena máxima.

Quizás por eso estaba esperando a que acabara el partido para dejar en su perfil de Twitter un polémico mensaje. “No penalti, no party” escribía junto a muchos emoticonos de palomitas y de risas. A lo mejor se refería al fallado por Lamine Yamal ante el Girona.
El silencio hipócrita de Jota Jordi
Cuando el VAR llamó al colegiado para que revisara un penaltito Jota Jordi estuvo callado. Silencio por parte del culé durante muchos minutos sabiendo que iba a ser demasiado descarado. Y es que quedaba retratado al no decir nada en ese momento.

Si esa jugada hubiera sido en contra del Barcelona hubiera empezado con los lloros y las presiones. Pero como era en contra del Real Madrid no solo lo aplaude, sino que encima hace bromas con el resultado final. El comportamiento de alguien que quiere incitar al odio.
Las presiones del Barcelona surgen efecto
El Barcelona se ha dedicado ha hablar de los árbitros en las últimas semanas. Se quejaban por actuaciones correctas de los colegiados, pero que sin embargo no les daban la razón. Tiene que ser consecuencia de estar acostumbrado a favores para conseguir victorias.
Pero es que los culés incluso emitieron un comunicado en contra de los arbitrajes. Querían presionar, ante el silencio cómplice de muchos que no han elevado la voz ante los azulgranas. Y en la siguiente jornada se empieza a notar las consecuencias.