El Real Madrid vuelve a reinar en la Liga. El triunfo logrado este sábado en La Cerámica contra el Villarreal (0-2) permite a los blancos dormir líderes en la clasificación del campeonato doméstico, a la espera de lo que haga el Barcelona este domingo ante el Oviedo en el Camp Nou (16 horas). El cuadro de Álvaro Arbeloa se acuesta ahora mismo con 51 puntos por los 49 que tienen los culés, en una lección en Castellón de entrega, sacrificio y solidaridad. El técnico ha querido sacar pecho por los suyos tras acabar el choque contra el ‘Submarino Amarillo’ y, sobre todo, ha querido reconocer el extraordinario esfuerzo de Raúl Asencio.
Hay que recordar que el canterano arrastra una fisura en la tibia desde hace días, pero no ha querido parar debido a los problemas que tiene el Madrid en la defensa. Con Antonio Rüdiger fuera, David Alaba muy lastrado y Éder Militao con una grave lesión muscular, Asencio es el único zaguero puro sano, junto a un Dean Huijsen que acaba de salir también de problemas físicos. “Has estado de 10 jugando tocado”, le ha espetado Arbeloa al canario, que ha sido el futbolista más solvente en el aspecto defensivo otra vez, consolidándose como un titular indiscutible ahora mismo en las filas merengues.

Asencio completó otro partido redondo e intachable en un día en el que tampoco estuvo presente Aurelién Tchouameni, baja por sanción. Sus funciones las asumió como pudo Eduardo Camvinga, que fue de menos a más. El ‘14’ es otra de las opciones que maneja Arbeloa para el eje de la zaga, pero sin olvidar que su posición natural es la de pivote, que sin jugar ahí el equipo pierde cierto sostén de un jugador cuyo trabajo es ‘invisible’, pero muy importante para que el equipo tenga equilibrio y aplomo en la línea medular.
Riesgo con Asencio
El nuevo percance físico de Asencio es un problema más para la defensa ya de por sí rezagada del Madrid. El futbolista, que puede sufrir una fractura de tibia que le podría llevar a perderse la campaña, afronta choques decisivos en las próximas semanas. Y su compromiso es tal que el jugador no va a parar para ayudar al equipo, algo parecido a lo que hizo ya Rüdiger el año pasado. Al ser más joven (22) que el alemán (32), se considera que, a pesar del riesgo, es un mal menor que se puede asumir, aunque habrá que ver su evolución en el futuro más cercano.
La intención del Madrid pasa por no reforzarse en este mercado invernal, aun cuando la línea defensiva cuenta con mil eventualidades. Se sigue, pues, la política de fichajes del año anterior, que es, en esencia, el criterio que siempre ha imperado con Florentino Pérez: los fichajes llegarán en verano, al no ser que situaciones urgentes demanden lo contrario.