El Barcelona sigue copando titulares por su comatoso estado financiero. Ni siquiera los últimos títulos conseguidos por el cuadro de Hansi Flick ayudan a rebajar el fuerte impacto de unos números contables lamentables, producto de la gestión errática de Joan Laporta. La situación de quiebra técnica del Barça comienza a conocerse en todo el orbe y ha sido ‘The New York Times’ el poner de manifiesto la incompetencia de la actual Junta Directiva azulgrana, señalando que el club catalán es actualmente el más endeudado de la historia del fútbol. El diario norteamericano llega a preguntarse si en algún momento podrán arreglar sus finanzas por la Ciudad Condal tras un reportaje amplísimo que ha puesto en una situación delicada a los culés.
Para empezar, ‘The New York Times’ ha sobresaltado que la grave situación económica del Barça, que cuenta con una deuda de 2.500 millones de euros (2.900 millones de dólares), pasa principalmente por la remodelación que se está haciendo del Camp Nou, rebautizado ahora como Spotify Camp Nou. La obra del recinto es uno de los últimos caprichos de Laporta, que ha conseguido subsistir en los últimos tiempos merced a las famosas palancas financieras -venta de activos e hipoteca de futuros ingresos para obtener liquidez de manera inminente-, pero que, en el fondo, han sido la principal razón de que los números sigan sin cuadra e incluso tengan un notable aumento.

Laporta lo ha fiado todo últimamente a la venta de derechos televisivos y a acuerdos de patrocinio para mitigar la crisis provocada por su propia gestión, pero el Barça continúa en un pozo sin fondo. De hecho, según señala ‘The New York Times’, la deuda total de los blaugranas es el doble de la que tiene el Madrid. La profunda reforma del Camp Nou, que lleva un año de retraso y se ha visto envuelta en diversas polémicas, es capital a la hora de explicar la profunda grieta que tiene el Barcelona, que hace trampas al analizar su propio pasivo de manera separada, pero el prestigioso periódico estadounidense apunta a una mala praxis y a decisiones marcadas por la inmediatez como dificultad primaria.
‘The New York Times’ recuerda que fue el propio Laporta el que aseguró que el Barça estaba “técnicamente en quiebra” en 2022, cuando regresó a la presidencia tras la etapa Josep Maria Bartomeu (2015-2020). El abogado no ha sido capaz de paliar el agujero de la institución, puesto que en el último ejercicio el Barça presentó unas pérdidas de 17 millones de euros. Desde que volvió, en 2021, a ganar las elecciones, el conjunto culé suma 230 ‘kilos’ de perjuicio económico. De ahí que la publicación tilde a Laporte de “populista carismático” y resalte su oportunismo y demagogia.
Deuda gigantesca
El desgranamiento de la deuda del Barça lo realiza también ‘The New York Times’ de forma meticulosa, explicando que 1.500 millones se deben a la financiación a largo plazo del nuevo Camp Nou, gestionada directamente por Goldman Sachs. El Barça tendrá que hacer frente a unos pagos que en 2033 tendrá asumirá de manera importante, con un interés medio que supera el 5%, mucho más alto del que el Madrid cerró para reformar el nuevo Bernabéu, que podría estar terminado de manera completa para el final de temporada, según las cuentas que el club expuso el pasado verano.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que el Barça recurrió a maniobras de carácter extraordinario para revertir su maltrecha situación financiera. Laporta decidió desprenderse del 25% de los derechos televisivos durante 25 años, que cedió al fondo Sixth, por un montante de casi 670 millones de euros. “Aunque se vendió un porcentaje de los derechos, el activo volverá al club una vez finalizado el contrato”, ha indicado ‘The New York Times’, que recuerda igualmente que los azulgranas pueden redirigir finalmente cerca de 1.000 millones a ese fondo.
En cuanto a la explotación del Spotify Camp Nou, ‘The New York Times’ tiene en cuenta las estimaciones que hacen desde el Barcelona, que espera facturar 350 millones de euros al año, más del doble de lo que ganaba antes de las obras. Esa cifra, no obstante, puede ser “conservadora” y supera la de cualquier otro equipo, pero nuevamente el Madrid supera al Barça. El periódico neoyorquino habla de “esfuerzos agresivos” por parte de Laporta para sacar a flote al club, manchando así la imagen de “una de las marcas globales más importantes del mundo del deporte”.