Ganar, ganar o ganar. No hay más opciones para el Real Madrid ante el Rayo Vallecano, en un partido en el que el equipo blanco tiene que superar a los vallecanos para poder mantener la distancia con el FC Barcelona después de la victoria azulgrana en el Martínez Valero de Elche. Mastantuono y Bellingham conversaron sobre el césped antes del choque ante el conjunto del sur de Madrid, y ambos llegaron a la conclusión de que el Bernabéu no perdonará otro tropiezo.
Después de la pitada de hace unas semanas en Chamartín y de la derrota contundente ante el Benfica en Champions, que ha dejado a los blancos fuera del Top 8 de la máxima competición continental, el ambiente entre el madridismo es de decepción, de tensión y enfado. El público va a volver a expresar a los futbolistas el malestar por su rendimiento, y Mastantuono ha puesto especial énfasis con Jude en que el equipo debe dar la talla: "No la podemos cagar".
Mastantuono y Bellingham saltaron al césped del Bernabéu y comentaron sus sensaciones
Esas fueron las palabras que el argentino le soltó a su amigo cuando ambos llevaron a cabo su habitual ritual antes de cada partido. Saltaron al terreno de juego del Santiago Bernabéu, poco después de Raúl Asencio, y estuvieron varios minutos tomando el aire sobre el césped y comentando sus sensaciones.

Mientras los primeros aficionados llegaban al Bernabéu, los dos futbolistas, que se han hecho muy amigos y que ante el Rayo Vallecano figuran en el once titular de Álvaro Arbeloa, expresaban la motivación que tiene el equipo para este partido y las ganas de demostrar que el tropiezo en Lisboa fue un accidente.
Arbeloa está trabajando mucho para que el equipo empiece a funcionar mejor, a pesar de la derrota ante el Benfica en líneas generales estamos viendo a un mejor Real Madrid que con Xabi Alonso. Sin embargo, todavía queda mucho para que el equipo alcance su mejor versión. Hay muchísimo trabajo por delante.
Cada vez hay menos margen de error para el Real Madrid en la Liga
Ganar al Rayo Vallecano es fundamental tanto por una cuestión de confianza, como por una cuestión de puntuación. Cualquier tropiezo supondría un problema serio para el equipo blanco, ya que le distanciaría nuevamente del liderato y eso es algo que es cada vez más peligroso. A medida que pasan las jornadas, más cerca está el final del campeonato y menos margen de maniobra queda para poder recortar diferencias.
Mastantuono y Bellingham, por tanto, son muy conscientes de que el equipo blanco no puede fallar y quieren darle a la afición una alegría después de la mala noche de Champions hace unos días. Es la única manera de evitar una nueva bronca por parte del madridismo, que empieza a estar muy cansado de las idas y venidas de un Madrid demasiado irregular que debe empezar a ganar partidos uno detrás de otro si no quiere que se le escapen más títulos.