El mundo del fútbol ha cambiado mucho en los últimos años. Antes la prensa era mucho más cercana a los jugadores y a sus entornos, pero con el paso del tiempo, se fueron distanciando más. Por eso, resulta llamativo lo que cuenta el doctor Alfonso del Corral sobre un conflicto que se originó por haber operado a Anelka de su rodilla tras una lesión.
"Antes había tanta familiaridad con los medios que un día operé a Anelka y dejé unas imágenes de la operación, que salieron en televisión. Y vino el hermano cabreadísimo: '¿Quién ha autorizado esto?' No tuve ningún problema con medios, pero sí con el hermano de Anelka", asegura Alfonso del Corral, exmédico del Real Madrid, en una entrevista.
🏀🗓 Tal día como hoy en 1956.
— @Real Madrid Jugadores (@RMJugadores1) June 11, 2025
👶 Nace en Madrid 🇪🇸.
👤 Alfonso Del Corral De Salas.
📌 Alero de 1,92m procedente del Cajamadrid.
⏳ @RMBaloncesto 1984-1988.
☑ 150 partidos oficiales.
🏆 1 Copa Korac (1988), 2 Ligas (1984/85, 1985/86), 2 Copas (1985, 1986) y 1 Supercopa… pic.twitter.com/vbj8hkuA1c
Hoy no ocurriría
En la actualidad, con la ley de protección de datos y por cómo gestionan los clubes este tipo de cosas, sería imposible ver algo así. Obviamente, no había ninguna maldad en el doctor, pero antes, con el buen trato que había con la prensa y con lo cerca que conseguían estar de los protagonistas del fútbol, no se veía como algo extraño. Sin embargo, había personas que también se tomaban mal algunas filtraciones, porque consideraban que había cosas que no tenían por qué saberse.

La prensa añora esa época
El cambio de ver este tipo de cosas es algo que ha afectado mucho a la prensa. Al estar más lejos de los jugadores, es mucho más difícil informar en los medios de comunicación. Sobre todo a la hora de hacerles entrevistas, porque muchas veces optan por responder a preguntas de youtubers o comunicadores, porque consideran que son menos agresivos en las cuestiones que tratan, y eso les facilita mucho las respuestas.
Sin embargo, hay que decir que en algunos aspectos los jugadores tienen razón. A veces necesitan estar menos expuestos, porque con las redes sociales la exposición ya es enorme. Ahora, al momento, en cualquier parte del mundo, millones de personas pueden ver una noticia. Y también cabe la posibilidad de que se expandan mucho más rápido algunos bulos.