Cristiano Ronaldo se ha rebelado ante el poder omnímodo de Arabia Saudí. El portugués se negó a disputar varios partidos con el Al-Nassr, su actual club, después de considerar que el Fondo De Inversión pública (PIF) del país oriental está favoreciendo a algunos equipos por encima de otros. El enfrentamiento explotó definitivamente después de que el Al-Hilal, uno de los rivales del club del ex madridista, fichara a Karim Benzema. Ambos equipos están separados sólo por cuatro puntos en la clasificación de la Superpliga árabe. El PIF, en cambio, sólo ha desembolsado 300.00 euros en el Al-Nassr durante este mercado invernal.
Aunque, a tenor de los acontecimientos, en Oriente Medio no temen mucho a Cristiano, ya que la Saudi Pro League ha difundido un comunicado rotundo en el que responde de manera indirecta al delantero. “Ha estado plenamente comprometido con el Al-Nassr desde su llegada y ha desempeñado un papel fundamental en el crecimiento del club. Como cualquier jugador de élite, quiere ganar. Pero ningún individuo, por importante que sea, toma decisiones más allá de su propio club”, se recoge en la nota, que ha sido trasladada a través de un portavoz a distintos medios de comunicación.
🇵🇹 La afición del Al-Nassr apoya a Cristiano, quien mantiene el pulso contra Arabia...
— BeSoccer (@besoccer_ES) February 6, 2026
❌ Otro partido que se pierde el '7' como señal de protesta por la política de fichajes del Fondo Soberano de Arabia Saudí:pic.twitter.com/QLbD4ZHrQD
“La Liga se estructura en torno a un principio simple: cada club opera de forma independiente bajo las mismas reglas”, recuerdan desde Arabia, que explican su criterio sobre el fichaje de Benzema por el Al-Hilal. “Un club se reforzó de una manera. Otro optó por un enfoque diferente. Fueron decisiones de club, tomadas dentro de los parámetros financieros aprobados”, han añadido, zanjando cualquier perjuicio a nadie. Para los saudíes, la igualdad en la clasificación, con pocos puntos entre los primeros, es el fiel reflejo de que el modelo funciona.
Cristiano, en tierra de nadie
La situación de Cristiano Ronaldo no le permite jugar con ventaja, ya que el luso tiene contrato en vigor con el Al-Nassr hasta 2027, con un salario anual que se aproxima a los 200 millones por campaña, pero sí tiene la posibilidad de recurrir a un apartado de su convenio en el que su cláusula de rescisión se rebajaría hasta los 50 ‘kilos’, forzando una salida y poniendo fin a sus tres años en Arabia. El futbolista, con 41 años y en busca de alcanzar los 1.000 goles, guarda silencio, en un escenario absolutamente incierto. Eso sí, con el apoyo de su afición.