Además de su actividad como presidente del Real Madrid y ACS, una de las principales constructoras a nivel europeo y mundial, Florentino Pérez ha destacado siempre como un auténtico visionario en multitud de campos y, por supuesto, también a la hora de cerrar acuerdos y operaciones de cualquier tipo y condición. Así sucedió, por ejemplo, cuando en 2018 vendió una de sus mansiones en Mallorca, Villa Yasmín, por 30 millones de euros a la familia de Michael Schumacher, que sufrió un grave accidente en 2014.
Florentino frecuentaba Baleares desde hacía años junto a su mujer, María Ángeles Sandoval ‘Pitina’, decidiéndose a comprar esta finca en 2005, pero tras el fallecimiento de su esposa dejó de pasar los veranos en Mallorca y puso la finca a la venta en 2017. La propiedad está formada por una parcela de 13.000 metros cuadrados, de los que 3.000 son habitables y están divididos en tres casas: una mansión principal y otras dos más pequeñas. Por si fuera poco, la villa cuenta con dos piscinas, gimnasio y un helipuerto.

Florentino compró Villa Yasmín por 27 millones y logró venderla por 30 años después de adquirirla. La mansión está ubicada en una urbanización de lujo que se llama Las Brisas. Pérez se la compró a la que entonces era la pareja de la diva Norma Duval, el alemán Mathias Khun. Con el paso de los años y, sobre todo, con el fallecimiento de ‘Pitina’, víctima de un infarto en 2012, si bien un cáncer que, ‘a priori’, había superado, comenzó a lastrar notablemente su físico.
Schumacher va mejorando
Schumacher, que sufrió un terrible accidente mientras practicaba esquí el 29 de diciembre de 2013, es el propietario actual de Villa Yasmín, aunque fue Corinna Schumacher, la esposa del piloto de Fórmula 1, quien se encargó de realizar las gestiones oportunas. El germano estuvo en coma varios meses, saliendo de él en 2014, cuando fue trasladado a Suiza, primero en un hospital de Lausana y luego en su casa de Gland. Son los lugares principales donde reside.
No obstante, un reciente reportaje publicado por el periódico ‘Daily Mail’ señalaba que Schumacher “ya no está postrado en cama” más de 12 años después de su terrible accidente, aunque seguiría muy castigado por el siniestro que sufrió. Poco ha trascendido de su vida privada y ni siquiera ha sido visto en actos públicos.