Manolo Lama es uno de los periodistas más reconocidos en España, narrador del Real Madrid actualmente en la Cope. Tiene un sueldo que podría equipararse al de un futbolista del conjunto blanco. Pero sorprende el coche que usaba, un Opel Kadett, bastante normal para su nómina.
Aunque no hay cifras exactas, algunas fuentes como El Español sí que se ha atrevido con el salario de Manolo Lama. El veterano periodista estaría cobrando entre los 1,3 y los 1,8 millones de euros. Y se habla de que esta cifra podría ser neta, por lo que el resultado final sería más elevado.
Eso le sitúa en torno a jugadores como Fran García (2,2 millones) o Gonzalo (2 millones). Por lo que Manolo Lama tiene el sueldo de un futbolista, pero el coche que tenía era muy distinto. Muy alejado de los lujos que suelen tener los que juegan en Primera División.
Manolo Lama y un sorprendente Opel Kadett
Para el sueldo que supuestamente cobra Manolo Lama no podeos decir que tuviera un gran coche. Y es que en la Cope saben muy bien que el periodista se movía con un Opel Kadett. Un vehículo normal, familiar, que estuvo en producción desde 1936 hasta 1941, y desde 1962 hasta 1991.

Pero Lama confesó que lo tuvo durante 25 años y sin tener que pasar la ITV. “Me duró el coche 25 años, y sin pasar ITV. Porque antes era un país serio que no había que pasar ITV", reconoció el propio periodista.
El truco de la gasolina
Una de las claves de Manolo Lama para que le durara tanto tiempo el Opel Kadett estuvo en la gasolina. Un truco que si bien no parece muy fiable, él asegura que le funcionó. Y este consistía en añadir un poco de agua al combustible.
“Le echaba gasolina y un chorrito de agua le iba mejor" aseguraba de manera sorprendente. Parece más un experimento de programa de televisión que una fórmula secreta, pero él lo hacía.
Qué pasó con el Opel Kadett de Manolo Lama
Si ya resulta llamativa la historia de Manolo Lama y el Opel Kadett, más lo es su destino. "Se me jodieron las llaves, no lo podía abrir” comienza relatando, ante lo que se decía: “Ya haré unas llaves”. Sin embargo, ese día no llegó hasta que meses después el coche no estaba en su sitio.

“Digo, coño, me han robado el coche, y llamo. Digo, mire, me han robado el coche. No, no, no se lo han robado. Se lo ha llevado la grúa. Llevaba seis meses ya ahí parado” contó. Pero no fue a por él, por lo que debe seguir en el depósito.
“Me dijo el tío: tiene usted un par de multillas, un par… un par o veinte. Dije: no voy a ir, no voy a ir, y allí está” terminó relatando.