Ni siquiera ha comenzado el Mundial de este año, que tendrá lugar en Estados Unidos, Méjico y Canadá entre el 11 de junio y el 19 de julio, y muchos ya se dedican a hablar del siguiente, que se disputará en 2030 en España, Portugal y Marruecos. Con el Santiago Bernabéu y el Metropolitano como principales estadios para albergar la final del evento, sin desmerecer el recinto africano de Hassan II de Casablanca, en Barcelona no se olvidan del Camp Nou y así lo ha puesto de manifiesto el alcalde de la Ciudad Condal, Jaume Collboni, que ha anunciado que el estadio del Barça luchará por ser sede de la final de la Copa del Mundo dentro de cuatro años.
“Hemos demostrado nuestra capacidad para recibir grandes eventos y cuidamos mucho el fútbol base y el deporte en general. Hemos rehabilitado el césped de 20 campos de barrio y ahora estamos dando 16.000 becas para jóvenes sin recursos. Somos una ciudad que practica mucho deporte y ambiciona con seguir creciendo”, ha defendido el líder socialista barcelonés. “He visto las declaraciones públicas de [Rafael] Louzán y lo veo muy convencido de que será la final en España. Lo que es bueno para Barcelona, lo es para Cataluña y España. Como ha dicho Lamine, es la mejor ciudad del mundo”, ha agregado Collboni.

De igual manera, el primer edil ha manifestado, en el foro de la 78ª edición de la Gran Gala de ‘Mundo Deportivo’, que Barcelona optará para acoger la final del Mundial de 2030 después de que el regidor haya comunicado a la Real Federación Española de Fútbol y a la FIFA la candidatura de la ciudad para que el rebautizado como Spotify Camp Nou sea uno de los estadios que puedan llevarse el gato al agua. El recinto culé, que continúa en obras -llevan un retraso considerable-, podría estar listo para entonces. Según los cálculos de la entidad que preside Joan Laporta, dentro de cuatro años el Camp Nou contará con 104.600 espectadores.
Precisamente, éste es uno de los factores que están usando desde el equipo de Collboni para intentar convencer a las autoridades de que Barcelona se lleve la final del Mundial. El gran aforo que podría reunir el Camp Nou es un arma poderosa para los catalanes, aunque, en este aspecto, son los marroquíes los que llevan las de ganar: el Hassan II de Casablanca, que se encuentra igualmente en construcción, tiene previsto contar con una capacidad para 115.00 espectadores. Los dos estadios, junto al Bernabéu, recibieron la misma nota (4,3 puntos sobre 5), al ser evaluados para optar a ser sedes de la final de la Copa del Mundo de 2030.
El Camp Nou, un escándalo
Los intentos por limpiar la imagen de Barcelona y del Barça, sin embargo, pueden resultar totalmente estériles. Por un lado, la ciudad se ha convertido en un ‘paraíso’ de la inseguridad y el descontrol y tampoco ayudan al respecto las obras del Camp Nou. Desde que se empezaron a hacer, en invierno de 2022, los azulgranas han sido noticias, y no precisamente por buenas cosas. Muchos trabajadores han denunciado las pésimas condiciones en las que desarrollan sus cometidos, además de contar con roedores por la zona como principales espectadores. El estadio, en el que juega ya el equipo de Hansi Flick, también ha sido objeto de memes por las consecuencias de una tormenta que lo dejaron totalmente inundado.