Álvaro Arbeloa se hizo en enero de 2026 con las riendas del vestuario del Real Madrid tras la destitución de Xabi Alonso. Desde Vicente Del Bosque el conjunto blanco no había tenido otro técnico nacido en Castilla y León. Por lo que intentará tener el mismo éxito que tuvo el también ex seleccionador español.
Lo extensa de la comunidad, y su variedad de paisajes, hace de Castilla y León una tierra rica y llena de oportunidades. Zonas más húmedas y frías, otras más secas, pero todas ellas con su encanto. Y parece que también con una predilección por los entrenadores que llegan al Real Madrid.
Salamanca, el lugar de nacimiento de Arbeloa por casualidad
Álvaro Arbeloa nació en Salamanca prácticamente por casualidad por ‘culpa’ de su padre. Agustín Arbeloa era comercial y eso le llevaba a viajar por muchos lugares, llevándose con él a su familia. Y es que podría haber nacido en Madrid, donde nacieron sus hermanos, o Palencia, donde también estuvieron instalados.

En 1983 estaba en Salamanca y fue en la ciudad charra donde Arbeloa vino al mundo. Solo estuvo dos años antes de que volvieran a mudarse, esta vez a Valladolid. Pero para el entrenador madridista quedó marcado como su lugar de nacimiento.
Qué ver en Salamanca
Salamanca es una de las ciudades con más historia de España y por lo tanto hay muchos planes que hacer. Su Plaza Mayor es una de las más significativas. Un lugar donde se juntan los salmantinos, los turistas y los universitarios.
El campus medieval de la Universidad de Salamanca es otro de los grandes atractivos. Su edificio histórico destaca por su fachada plateresca en la que perderse en sus numerosos detalles. Y por su puesto tienes que buscar la rana que hay escondida en ella.

La casa de las Conchas, la iglesia de la Purísima, el palacio de Monterrey o las dos catedrales de Salamanca. El recorrido por edificios históricos es muy enriquecedor y te puede llevar a otros dos enclaves. Por un lado el puente romano y por otro el huerto de Calixto y Melibea.
Dónde comer en Salamanca
Salamanca, como ciudad importante y universitaria, ofrecer una gran posibilidad gastronómica para todos. Si quieres ir de cañas y pinchos la calle Van Dyck va a ser una de tus referencias. En la plaza Mayor también puedes encontrar algunos referentes habituales.
Si lo que buscas es comida tradicional el Valencia (calle Concejo) o El Bardo (en la calle de la Compañía y en la avenida de Portugal) son dos alternativas. El Vida y Comida (plaza de Santa Eulalia), Tapas 3.0 (calle Sánchez Barbero) u Oroviejo (plaza de San Benito) son posibilidades más innovadoras.