La carrera de Zinedine Zidane es envidiable para la mayoría de los futbolistas. El francés tiene una trayectoria impresionante y es uno de los mejores de la historia. Sin embargo, su carrera siempre tendrá el 'lunar' de lo que ocurrió en la final del Mundial 2010.
El propio Zidane llegó a mostrar su arrepentimiento por aquel cabezazo a Marco Materazzi que le costó la expulsión. Lo hizo en una entrevista para TV5Monde, allá por el año 2010: "Hay momentos difíciles, como el final de mi carrera, lo admito. No fue tanto que me provocaran ese día; creo que me insultaron muy a menudo en el campo. Pero ese día, pasaron muchas cosas con mi familia, ocurrió en cierto momento, y mi acción es imperdonable, como dije. No estoy orgulloso de lo que hice, pero ahora forma parte de mi carrera", aseguró.

Además, manifestó que fue lo más difícil después de ese cabezazo: “Lo complicado fue cuando llegas a casa y tienes que explicarles a tus hijos lo que hiciste. No fue fácil, pero es parte de la vida. Hay cosas que a veces no son tan buenas, hay que aceptarlas".
Así pues, es evidente que Zinedine Zidane no está satisfecho de la reacción que tuvo, aunque también ha dicho que hubo palabras muy duras por parte de Materazzi: "Ese día mi madre estaba muy cansada. Hablaba con mi hermana por teléfono varias veces al día. Para mí era una preocupación. Materazzi no me habló de mi madre, él ha dicho que no insultó a mi madre y es cierto. Pero sí que insultó a mi hermana, que estaba con mi madre en ese momento", dijo en declaraciones a L´Équipe.
Materazzi reconoce que se acordó de su hermana
En una entrevista para Italian Football, Materazzi cuenta que, efectivamente, se acordó de la hermana de su rival. La realidad es que fue sincero y describió la situación con todo tipo de detalles: "Zidane me ofreció su camiseta, le dije que no, que prefería a su hermana".
“Zidane offered me his jersey, I said no I prefer his sister”
— Italian Football TV (@IFTVofficial) April 7, 2023
- Marco Materazzi on what was really said before he got headbutted pic.twitter.com/0XlVrgeJso
La final, como muchos recordaréis, terminó yendo a los penaltis e Italia estuvo más acertada desde los once metros. Francia, sin lugar a duda, echó de menos a Zidane, que era uno de los mejores lanzadores de aquella selección.