Todo el mundo lo conoce. Vinicius Júnior, 25 años, una de las estrellas del Real Madrid desde que llegó en 2018 procedente del Flamengo por 45 millones más variables. En el partido contra el Albacete, dónde los de Álvaro Arbeloa cayeron eliminados, cumplió 350 partidos con la camiseta blanca. Y el brasileño fue titular, pero no pudo ayudar a los suyos a pasar de ronda.
Vinicius, que ahora cobra cerca de 20 millones brutos por temporada, viene de un origen muy humilde. Se crio jugando al fútbol en las favelas de Río de Janeiro, lugar al que acude con frecuencia cuando tiene vacaciones de Navidad o incluso en verano.

Sus padres, José Paixao de Oliveira y Tatiana, decidieron mudarse a Sao Paulo para que Vinicius tuviese más oportunidades de hacer una carrera futbolística. Desde que era un niño vieron que tenía talento y el propio Vinicius confesó en una entrevista para el portal de la UEFA una curiosa anécdota sobre los enfados de su padre con él.
Vinicius, un amante del fútbol
"Mi padre estaba un poco enfadado porque yo siempre estaba en las calles. Incluso me olvidaba de volver a casa para comer. Creo que eso se debe a que me gustaba mucho el fútbol", dijo entre risas.

El jugador del Real Madrid no olvida de dónde viene. Siempre que tiene la oportunidad lo repite: "Negar nuestras raíces es despreciar la base que nos sostiene. Estoy muy orgulloso de mis raíces, mi familia y mis amigos. Nacer y vivir en un lugar con muchas deficiencias no es fácil. Pero el fútbol siempre estuvo ahí, un fiel compañero, y el símbolo de un sueño y un futuro mejor".
La escuela de Vinicius en Brasil
Ahora, Vinicius invierte parte de su patrimonio en una escuela pública en Sao Gonçalo, su ciudad natal de Río de Janeiro. El Instituto Vini Jr destina recursos para mejorar la enseñanza con tecnología y fútbol, apoyando una educación de alta calidad y basada en valores como el antirracismo, una lucha que él siempre ha liderado en España.
Un futuro incierto
El brasileño termina contrato con el Real Madrid el próximo 30 de junio de 2027. Pide 30 millones brutos para extender su vinculación, pero el Real Madrid no quiere pagarle lo mismo que a Mbappé.
Su nivel de forma no es el de hace un año y medio. Además, su imagen ha salido perjudicada para muchos madridistas que le consideran uno de los culpables del despido de Xabi Alonso.
Veremos lo que ocurre en los próximos meses. Nadie discutirá que Vinicius ha dado mucho al Real Madrid con sus goles y asistencias importantes en títulos como la Champions, pero el club blanco también ha catapultado su imagen y carrera para convertirle en la estrella que es hoy.